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viernes, 1 de enero de 2016

Pequeño catálogo de lo que ha pasado y lo que queda por venir: 2015-2016



Normalmente uso la fórmula “Algunas lecturas buenas” para hacer balance de lo que más me ha gustado de lo que he leído, he escuchado o he visto durante el año. Hoy, que arrancamos 2016, cambio el paso y mezclo varios asuntos más.

Si echo la vista atrás, yo me quedo con mi experiencia leyendo Un hombre enamorado, de Karl Ove Knausgard. He de decir que, tras acabar el libro, estuve casi un mes sin poder hincarle el diente a otro libro. Es como si el ejercicio de honestidad brutal que había puesto Knausgard en esas páginas, me hubiese arrastrado y zarandeado también a mi hasta la catatonia intelectual. Si la auténtica literatura no tranquiliza: inquieta y no simplifica la realidad: la complica, yo le dejo el honor a Karl Ove de ocupar uno de los lugares preferentes entre los libros que han marcado mi vida. Sí, es verdad que todo acompaña, tu estado vital, tus experiencias del momento, todo, pero si se ha producido un alineamiento de todas las variables ¡qué bienvenido ese alineamiento!

Y después de Un hombre enamorado ¿qué? ¿nada más? Hubo otros libros, pero desgraciadamente, siendo buenos, no ocuparán el lugar que le otorgo al de Knausgard. Sin embargo, no quiero dejar de nombrar algunos de esos disfrutes personales provocados por la lectura de Hombres sin mujeres, de Haruki Murakami; por la lectura de Correr, de Jean Echenoz; por reescuchar algunas canciones de Belle&Sebastian; por haber descubierto Amazing Day, de Coldplay o por ver cómo el cabo de Trafalgar se tragaba el sol durante una puesta magnífica en julio y disfrutarla después de cinco años sin hacerlo; por sentir mucho, mucho mis equivocaciones y torpezas y por sentir mucho, mucho amor.

¿Y 2016?
Mirando hacia delante, lo que veo es un año de cambios importantes. A nivel general estamos en medio de una transición no solamente política, si no en plena mudanza a un relevo generacional y de impacto tecnológico que está dejando obsoletas estructuras sociales, políticas, tipos de poder, estrategias comerciales, maneras de hacer y formas de actuar. Veo que algunas formas antiguas de hacer viven del enroque que personalizan dirigentes que no saben que su guerra ya ha terminado o que simplemente están rodeados y su tiempo ya ha pasado.

Fíjense, pensaba el otro día en quién podía encarnar mejor este error mayúsculo respecto a la percepción del cambio y, con todos mis respetos y sin ánimo de desmerecer, pero me salían las empresas de reclutamiento. Los comúnmente conocidos headhunters o caza talentos. Asistir a la simbiosis entre los headhunters y grandes organizaciones es lo más parecido a esa pantomima del no me chilles que no te veo. Nunca vi tan poca valentía por no hacer el esfuerzo de entender que el talento está en las habilidades de la gente y en cómo las desempeña en su trabajo, no en el periplo profesional que alguien ha recorrido o los master que ha estudiado. Pero claro, para eso hay que hacer un grandísimo esfuerzo y  las empresas de reclutamiento se han convertido en la gran coartada para inflar estructuras obsoletas y hacer permanecer modelos inútiles, caros y de pésimo retorno con la complacencia de quienes deciden apoyarse en ellos para hacer que gestionan el cambio. Mientras tanto, se denosta lo académico, lo reflexivo y se olvida que no hay buena práctica sin una buena teoría.


Como siempre, el nuevo espacio generado por el cambio será de aquellos que sepan moverse en los ángulos ciegos y estos no están donde todos miran. Mucha atención, empieza a ser tarde. Feliz año.

sábado, 20 de diciembre de 2014

Tips culturales y cosas excelentes del 2014

Marcomplan se adelanta a la avalancha de 'lo mejor de 2014' con una corta batería, cuatro en esta ocasión, de referencias sobre lo que, a este bloguero al menos, le han parecido cosas excelentes en el ámbito cultural:

La lectura de Los Hedonistas, de Enrique Juncosa. Probablemente contiene alguno de los mejores relatos escritos en español en la última década. Esta obra de Juncosa nos la ha puesto en suerte Los Libros del Lince y es de esas novedades literarias que no han recibido la atención en los medios que su calidad merece.

El descubrimiento de Byung-Chul Han, el filósofo alemán de origen coreano que es, probablemente, el continuador de la mejor escuela filosófica alemana. Byung-Chul Han , experto en estudios culturales y profesor de la Universidad de las Artes de Berlín, ha reflexionado sobre los elementos mainstream que impregnan nuestro día a día con un agudo cariz relativista. La Sociedad del Cansancio, La sociedad de la Transparencia y Psicopolítica son tres ejemplos, tres lecturas sin desperdicio, tres joyas que nadie debería perderse.

La permanencia de productos informativos con carácter global. Buen gusto, una mirada cool de la vida. Esto es lo que ofrece Monocle, la revista fundada por Tyler Brule y que sigue dando una pátina de buen gusto a un mundo que tiende muy a menudo a una suerte de neogarrulismo global.



El eclosión de León Benaventeun grupo formado en 2012 y surgido de la reunión de cuatro amigos y músicos españoles: Luis Rodríguez, Abraham Boba, César Verdú y Eduardo Baos. Su música rock tiene melodías pegadizas, toques un tanto oscuros con sabor a los 80. Algunas de sus letras reflejan la difícil realidad que muchos españoles viven desde hace varios años.

Las Ruinas, es el tema que más me gusta de su disco, espero que la reconstrucción que ya está en marcha sea sólida y duradera.

Mientras tanto, mención especial al ascenso cultural y gastronómico de Perú, a que sigamos leyendo y releyendo a Hitchensaplaudir que siga existiendo El Ojo Crítico...Seguimos.


domingo, 4 de mayo de 2014

Una historia Insignificante



El madero de una sombrilla de piscina como respaldo. La espalda recta y apoyada sobre él y los hilos de colores enganchados con un imperdible a un pequeño cojín o tal vez a una toalla mullida. Los hilos colgando los trenzaba con destreza rítmica. Ella relajada y aparentemente abstraída colocaba uno sobre otro, vuelta y vuelta hasta ir creando caminos de colores sencillos y veraniegos.

Así empezó la andadura de Insignificante. Cristina apoyada en el madero, trenzando pulseras de colores para todo el que iba, venía, pedía o simplemente estaba. Hilo a hilo, minuto a minuto, charla a charla, tarde a tarde. Primero en Boadilla, luego en Almería. Así, con la sencillez y naturalidad del que camina para relajarse, fueron surgiendo ideas, diseños, creaciones variadas que poco a poco iban generando un interés desenfadado entre amigos y familia, amigos de amigos, familias de amigos, familiares de familiares.

Paso a paso, inch by inch como sugería Al Pacino en Any Given Sunday, Insignificante se transmutó en una batería de pequeñas delicatesen de bisutería  llenas de elegancia, sencillez y buen gusto.

Cristina Pérez-Sierra Feduchy siempre tuvo Insignificante dentro, y ella lo sabía. Durante años tuvo que transitar por caminos previsibles, por rutas repletas de gente, plagadas de lugares comunes. Lo hizo en la publicidad, en el diseño gráfico. Lo cierto es que cuando ella se apartó de ese camino, esperó, se revisó y dedicó sus días a otros menesteres con la generosidad y fuerza que la caracterizan, Insignificante salió como si nada. Fluyó con la naturalidad con la que coges la bifurcación del camino que sabes te llevará al lugar donde siempre quisiste ir.


Hoy Cristina e Insignificante avanzan sin pausa como una extensión uno de la otra, otro de la una. La suma de ambos puedes encontrarlos en www.facebook.com/insignificante.insignificante y en https://www.instagram.com/insignificante.jwl/

lunes, 7 de diciembre de 2009

Algunas lecturas buenas


Ahí dejo cinco títulos imprescindibles para abordar el mundo de la comunicación y entender mejor cómo se configuran las percepciones, imaginarios y tendencias sociales. También dejo dos polizones que ayudan a entender mejor la marco y el detalle.

Divertirse hasta morir. El discurso público en la era del show business, de Neil Postman. Sí, un clásico, pero no por eso le resta el mérito de abordar la incidencia de los medios de comunicación masivos en esa práctica tan inconsciente que es reírse o sorprenderse mientras aparcamos el pensamiento.


Imitación y Experiencia, de Javier Gomá Lanzón. Seguramente el mejor análisis en español sobre la imitación, la más potente palanca de activación del pensamiento masa. La virtud del libro de Gomá está en sistematizarlo con visión propia, pero especialmente en profundizar en los dos enfoques pioneros que sobre este tema hicieron Gabriel Tarde con Las leyes de la imitación a comienzos del siglo XX y Psicología de las masas de Gustave Le Bon en 1895.

¿Qué dice usted después de decir hola?, de Eric Berne, padre del Análisis Transaccional. Felicísimo Valbuena es la figura en España que mejor ha decodificado a Berne impulsando la difusión de su obra y práctica en España.

Comprender los medios de comunicación, de Marshall McLuhan. No seré yo quien escriba sobre el impacto de McLuhan, pero sí sugiero leer también el magnífico prólogo firmado por Lewis H. Lapham en la edición de Paidós de 2009.


Comunicación y Poder, de Manuel Castells. Recién sacado del horno. Hay que reconocer la capacidad de anticipación y visión del profesor Castells en la era del hipervínculo.


Para entender el marco, el terreno de juego en el que nos movemos: Ideas, de Peter Watson. Antológico recorrido por la historia intelectual de la humanidad y Mirar , de John Berger. En este libro, Berger destila el arte de mirar y saca un jugo exquisito a la importancia del detalle en la era de la imagen, en la era en la que casi nunca se mira y siempre se ve.