martes, 5 de octubre de 2010

El futuro del periodismo III: la radio


Fuente imagen: Taringa.net

La radio siempre vuelve. Su época dorada ocupó tres cuartas partes del siglo XX y la irrupción de la televisión y del vídeo la dejó a un tris de ir a parar allá donde habitan los mitos, pero no, mantuvo el tipo, y si lo hizo fue gracias a dos formatos: a las radiofórmulas y a los magazines de autor impulsados por estrellas de la radio, esencialmente periodistas, que han dado vida a la radio hasta llegar a la época de Internet.

La radio existirá siempre porque su esencia es la más humana de todos los canales de comunicación: la conversación. Escuchar lo que otros dicen es, además de un impulso casi innato, es una suerte de atajo del pensamiento autónomo. La radio permite recibir opiniones, impactos, posiciones, ideas, pensamientos estructurados que podemos hacer nuestros sin esfuerzos adicionales a la vez que hacemos cualquier otra cosa. Hoy, las emisiones radiofónicas han encontrado en el correo electrónico y en redes sociales como Twitter o Facebook a sus mejores aliados para dinamizar a sus oyentes sin necesidad de recurrir al manoseado recurso de pinchar a un oyente entregado en directo.


Pero ¿y el periodismo en la radio? Es de baja intensidad. La radio está tomada por la opinión pura y dura. Los informativos de la mañana echan las redes en los contenidos publicados por la prensa escrita y las ediciones online de la prensa tradicional. Seleccionan parte de estos contenidos, potencian aquellos que publican los periódicos afines y estos contenidos sirven de agenda para tertulias que, a su vez, son los semilleros de consignas ideológicas y empresariales. Pasado ese prime time de la mañana, casi todas las emisoras aparcan el periodismo de baja intensidad y se centran en la lisonja, las varietés y los deportes para contraatacar con el mismo formato en el tramo de la noche.


La radio es un medio meloso, agradable, un punto tierno y con una gran capacidad para influir y moldear voluntades. Siempre tuvo esas virtudes y las sigue manteniendo. Por eso el periodismo riguroso siempre será el suplente de lujo de la opinión y del análisis superficial. No desaparecerá, pero su papel quedará suspendido hasta que las grandes ocasiones obliguen a que tenga unos minutos de gloria.

Dejo otras reflexiones sobre el futuro de la radio en general:

Podcasting y el futuro de la radio.

El futuro de la radio y su relación con Internet (reportaje de Radio 5).

El futuro de la radio en enteratedeesto.com.