domingo, 5 de junio de 2011

Palabras letales como perroflauta


Sigo con un punto de devoción las ideas y escritos de Vicente Verdú. Me gusta el abordaje que hace de los acontecimientos sociales, siempre certero, brillante y un punto lateral. Ayer mismo leí su columna en El País titulada El movimiento del movimiento y, con toda humildad, no puedo más que discrepar del enfoque y de sus conclusiones. Discrepo no tanto porque lo que afirma no me gustaría que sucediese, que me encantaría, pero aborda el movimiento 15M desde una perspectiva de la comunicación y, bajo mi punto de vista, el análisis es erróneo.

En el enlace anterior puedes leer el artículo completo, pero hay un par de párrafos que albergan conclusiones equivocadas:

Los muros de piedra donde antes se esculpían las consignas y compromisos han sido remplazados por el muro de Facebook tan fugaz como inmediato.
En suma, todas las críticas que se hagan a los movimientos del 15-M censurando sus ideas flou, sus propósitos variantes o sus propuestas en granel, carecen de pertinencia. Son señal, ni más ni menos, de que no se ha entendido nada. Y no ya de ese interesante movimiento sino del actual movimiento del mundo.
Yo creo que el gran fracaso del 15M son precisamente las ideas flou, las propuestas basadas en la emoción, pero sin raigambre técnico que denota una falta de conocimiento de los mecanismos básicos de aquello que se denuncia: el entramado político y el funcionamiento del sistema financiero; también creo que las propuestas carecen de pertinencia, no es que sean malas propuestas, es que están mal armadas y apuntan hacia los lugares comunes y juguetes rotos que solamente encajan en el pensamiento masa.

Que el estilo actual se basa en lo inmediato, en lo fugaz, en eso que Zygmunt Bauman ha llamado la vida líquida, es cierto; que gracias a esa multiconexión de 'no saberes' se teje una suerte de magma sin principio ni fin, sin fondo ni forma, también lo es; que eso define una parte del mundo actual, es cierto, pero que eso conduce a la atomización, a la inconsistencia y al fracaso, también lo es.

Queda muy correcto salir a cualquier foro público y soltar eso de que las redes sociales generan los movimientos actuales, pero ¿generan las redes sociales cambios estructurales? Mi punto de vista es que sin un pensamiento articulado, ordenado y apoyado por prescriptores sólidos y con credibilidad (ese saber qué se quiere), todos los movimientos tienen la morfología de una ola más o menos grande: llena de espuma que no deja ver el fondo, que llega con fuerza y que pierde intensidad hasta replegarse. Nos guste o no, en el movimiento 15M faltan líderes intelectuales de peso, falta armazón y sobre todo falta conocimiento claro del sistema que denuncian.

Probablemente este desconocimiento es un defecto intrínseco de la generación que protesta (coetánea a la mía, o mejor dicho, a la que pertenezco). Este desconocimiento del sistema me recuerda a aquél pasaje que el periodista John Lee Anderson relata en su magnífico reportaje biográfico sobre el Ché Guevara (Ché Guevara, una vida revolucionaria) en el que el diplomático francés Regis Debray, deseoso de unirse al grupo de guerrilleros del argentino, Ernesto Guevara le dice que no, que él es más útil para la causa guerrillera viviendo en el cerebro de la bestia (sic) ¿Cuántos conocen realmente el cerebro de la bestia a la que critican y que quieren derribar?

Conocer cómo funcionan las cosas es básico para armar propuestas con sentido y con capacidad para canalizarlas bien. A esto, bajo mi punto de vista, hay que unirle un desconocimieimiento esencial de los básicos de la comunicación de masas. En los tiempos que corren no se hacen revoluciones dándole al 'me gusta' del Facebook o con 300.000 seguidores en Twitter. Lo siento, pero no ¿Por qué? Porque ninguno de esos canales activa marcos cognitivos. Lo único que activa marcos cognitivos son las palabras y las imágenes. Mirad, la semana posterior a las elecciones muicipales y autonómicas del 22 de mayo, el programa 59 Segundos de TVE, invitó a una representación del movimiento a participar en el programa. Declinaron la invitación con el pretexto de que no tenían solucionada su política de comunicación. Craso error. Los movilizadores del movimiento están siendo víctimas del pensamiento masa una vez más: sin líderes y horizontalidad. Hoy, para avanzar, has de entrar en el mainstream de la comunicación. Mientras que esto no ocurra, el propio sistema informativo irá generando palabras y escupiendo imágenes que que seguirán activando el marco cognitivo que les hará perder la batalla. Las palabras y las imágenes son importantes y poderosas y siguen siendo determinantes para ganar. Esto fue así en el XIX, en el XX y con redes sociales o sin ellas, sigue siendo clave en el XXI.

Hagamos un pequeño repaso para terminar:

Los primeros días:
Imágenes: fotos aéreas de plazas repletas de gente.
Se activa el marco cognitivo de la solidaridad y crece un movimiento de empatía.

Palabras: Democracia Real, No nos representan, Otro sistema es posible.
Se activa el marco cognitivo de la tolerancia y la participación.

Posterior a las elecciones
Imágenes: rostros y aspecto de los participantes.
Se activa el marco cognitivo del orden social. La simpatía se neutraliza o se invierte. Se amplía la sensación de movimeinto al margen del sistema.

Palabras: Indignados.
Se refuerza el marco cognitivo del orden social. Indignados denota minoría. Dejan de ser noticia y sus desavenencias internas copan el discurso informativo.

Ahora
Imágenes: Campamentos.
Se sigue reforzando el marco del orden social. Nadie sabe con precisión que quiere el movimiento. Percepción residual y molesta.

Palabras: perroflautas, movimiento perrofláutico.
Genera desdén social y en cierto modo ridiculiza el movimiento y lo rebaja a grupo marginal, colorista y asociado a la vida vagabunda y disoluta.

Seguramente a muchos de los que lean esto, estas consideraciones pueden parecerle extremas, pero la teoría de los marcos conceptuales no falla en esto. El poder de concreción y el poder para generar cristalización colectiva de consignas que tienen algunas palabras e imágenes es letal para cualquier organización que persigue un fin evolutivo o transformador. El movimiento 15M no ha considerado la comunicación y se ha emborrachado de las tesis imperantes que confunden movimiento en redes sociales con movimiento real.

Para finalizar me permito un pequeño desbrave: creo que las reivindicaciones que piden más democracia son valiosísimas, pero me aventuro a afirmar que el problema de los integrantes del movimiento 15M es estructural y la culpa es de sus padres, que han logrado anular de una generación entera dos herramientas valiosísimas para progresar: la imaginación y el esfuerzo. Con ambas, casi todo es posible. Palabra de un progresista biológico.

2 comentarios:

Nicof dijo...

Just brutal.

Ilde dijo...

Mas razón que un santo, my friend. Me pongo la venda antes de la herida y anticipo que mas de uno lo considerara como un ejercicio de cinismo, pero lamentablemente la falta de orden, estructura y, si me apuras, planteamientos y reflexiones de base (mas alla de grandes lugares comunes antisistema) van a matar a este movimiento prácticamente al nacer. From the craddle to the grave, que decía aquel. Lamentablemente, la imagen de perroflautismo disoluto esta ahí y mucho me temo que ha dañado irremisiblemente a la iniciativa. Un abrazo y mis disculpas por alguna tilde de menos (maldita tecnología Movil de Apple :D )