sábado, 27 de octubre de 2012

Información no potable.



La cultura del gratis total es el principal indicador de la forma de entender el mundo que poco a poco se impone en todo el planeta. Es un indicador malo. No seré yo quien glose las enormes ventajas que nos ha proporcionado Internet para acceder a la información y para tener más a mano que nunca ampliar nuestras fronteras de conocimiento. Lo que quiero señalar es que el acceso abierto a todo, repercute en la calidad de la información, que cae en picado con el gratis total.

Al igual que el agua es necesaria para vivir y para ello debe haber pantanos, pozos, manantiales y acuíferos que nos proporcionan agua potable. La utilidad de estos desaparece cuando hay una inundación o una riada. Es en ese momento de exceso de agua cuando su función desaparece porque, paradójicamente,  el agua se convierte en no potable. Los pozos se anegan, los ríos y pantanos se desbordan y los acuíferos se enlodan.

El acceso abierto a todos los contenidos es la inundación que está acabando con los pozos necesarios de información de calidad, es lo que está reduciendo a la nada el derecho a la propiedad intelectual, y eso es a la larga dañino para cualquier sociedad.

No podemos ni debemos aceptar como normal que todo es gratis, que lograr la calidad de la información no cuesta nada. De seguir así, progresivamente iremos anulando los anclajes que nos permiten armar criterios sólidos de las cosas y es muy probable que, cuando queramos darnos cuenta, todos los acuíferos de información, todos los pozos de conocimiento, ya no sean potables.