miércoles, 28 de diciembre de 2011

El extraordinario legado periodístico de Manuel Chaves Nogales


Imagen: www.manuelchavesnogales.info

Tenemos que agradecer a Libros del Asteroide que nos haya rescatado la obra periodística de Manuel Chaves Nogales, probablemente el mejor periodista español de todos los tiempos.

Chaves Nogales, ha estado casi 70 años en el limbo propiciado por la sepultura masiva de talento que trajo el franquismo. Mucho de este talento se ahogó en el peor de los exilios, el exilio interior, el que sufrieron millones de españoles que vivieron a este lado de los Pirineos y asistieron a la involución intelectual y a la metástasis del imaginario cutre, nacionalista y beato que impuso el régimen. Otros, como el caso de Chaves Nogales, con una intensa y prolija actividad periodística, sufrieron un doble escarnio, el del exilio físico y el de la sepultura de su obra. En ese erial de décadas, tres generaciones de españoles se diluyeron repartidas por el mundo y otras tres crecieron en el páramo intelectual, aferrándose a su propia intuición (aquellos que querían  confirmar que las cosas no eran como les habían contado), con la rebeldía personal como arma. Así, gracias a ellos, la cultura enferma del país enfermo empezó a retomar las constantes. Pero la inercia de lo pacato nos dejó, años adentro, una ardua recuperación de lo mejor que habían parido aquellos que tuvieron que marcharse. Tan es así, que, más de veinte años después, hasta principios de los dos mil, la obra de Chaves Nogales no tenía siquiera una mención en los libros de historia del periodismo de las facultades de periodismo y comunicación españolas.

Insisto, hay que aplaudir la iniciativa de Libros del Asteroide y especialmente el esfuerzo de gente como María Isabel Cintas que, remontando aguas arriba en hemerotecas de todo el mundo, han recuperado textos extraordinarios que Manuel Chaves Nogales escribió en el Evening Standard, como es el caso de La Defensa de Madrid.

¿Por qué es Manuel Chaves Nogales, bajo mi punto de vista, el mejor periodista español? Porque nunca toma partido, es la pluma más objetiva que jamás he leído en la historia del periodismo en España; porque innovó en el punto de vista del narrador, algo poco habitual en los años veinte o treinta en Europa. Solamente hay que leer su magnífica biografía sobre el matador de toros Juan Belmonte para entender el valor de una biografía narrada en primera persona y por entregas hasta completar un soberbio relato de la vida de Belmonte; también es el mejor porque su estilo narcotiza las pasiones y las tomas de partido con una prosa sin alardes, sin adornos, fluida y directa. No deja concesiones a la interferencia de sus posibles intereses, ni tampoco a los del medio que le pagaba en cada momento. Por último, creo que es el mejor porque todos sus escritos destilan un certero trabajo de documentación que pone al servicio de sus textos para darles a todos una patina cinematográfica, años antes de que el cine estallase como referencia narrativa en el siglo XX.

Inmerso en la obra de Chaves Nogales, no puedo evitar las comparaciones. Hoy, no soy capaz de afirmar que no existen periodistas buenos, pero sí de decir que las empresas editoras y grupos de comunicación actuales han diluido la función del periodista y la han abocado a lo urgentísimo, efectista, polémico y simple, sea o no el objeto de la noticia algo que encaje en una de esas categorías. Hoy, abrir un periódico en España, leerlo en Internet, escuchar la radio o seguir las noticias en televisión es sinónimo de intencionalidad. Explícita o implícitamente, en todas las informaciones hay un canalla o al menos un sospechoso de serlo, bien sea político, empresa, individuo o colectivo. Son escasísimas las informaciones que dejan al receptor sacar su conclusión y esto, a mi juicio, denota una carencia de calidad. Por eso recomiendo leer a Manuel Chaves Nogales porque, sin ninguna duda, es la mejor clase de periodismo que uno puede recibir en España en estos momentos.

sábado, 17 de diciembre de 2011

Cosas positivas mientras pasamos el 'muro'



El que corre o ha corrido sabe que, durante una carrera larga, hay días en los que de repente las piernas no responden. Puedes tener por delante ocho, diez o tres kilómetros. Da igual, quede lo que quede, la sensación es de arrastre, de imposibilidad, de que queda un hueco insalvable. En esos momentos solamente vale la fortaleza mental, repetir un mantra y salvar el muro. El tiempo es lo de menos, lo importante es pasar esa zona de ciénaga y bloqueo. Se pasa. Sí, claro que se pasa. Las carreras largas tienen eso, que lo importante es correrlas y llegar porque la satisfacción está en sentir que pasan los metros, los kilómetros. Saber que no todo es físico, que disfrutas de una suerte de no lugar en el que uno puede ordenar o desordenar sus pensamientos o simplemente sentir el frío o el calor, el bombeo del corazón o como el cuerpo va ajustando y sincronizando todas sus funciones para que todo funcione bien, para que el esfuerzo no supere a la máquina y que la máquina tome el control. Pasando kilómetros. Lo importante es llegar.

No puedo dejar de encontrar cierto paralelismo entre lo que pasa hoy en España y un corredor en mitad del muro durante su carrera. Estamos a punto de parar y es hora de mostrar, de una vez por todas, una actitud diferente, dejar espacios a mantras más positivos y vigorizantes. Podríamos quedarnos con el necesario pero neutro ‘es el momento de la responsabilidad’, pero me parecen mucho más interesantes mantras y actitudes como, por ejemplo, dedicar diez minutos al día a hablar bien de los demás. Hay mucha gente con unas actitudes extraordinarias y normalmente dedicamos gran parte del tiempo a criticar a los otros. Esto lo aprendí de Matthieu Ricard y tengo que decir que favorece el blanqueo interno.

Otra puede ser dejar de embocar al emprendedor como si fuese un suicida en un mundo de empleados por cuenta ajena.

Otro puede ser desterrar la rapidez y el corto plazo de cualquier métrica de éxito personal, profesional y empresarial. La reflexión y la calma suelen generar mejores teorías que son esenciales para construir mejores prácticas.

Otra interesante sería agudizar el espíritu crítico y complejo y ser conscientes de que la simplificación, lo lacrimógeno y el alarmismo sobre el que se sustenta el actual discurso informativo no puede configurar nuestra percepción de las cosas y mucho menos narcotizar nuestra actitud ante el mundo en general y los problemas que nos afectan en particular.

Dejar de quejarnos por todo cuando disfrutamos de cosas asombrosas. Echad si no un ojo a este vídeo que os dejo. En clave de humor.


Todo es asombroso y nadie está contento from Aldea Irreductible on Vimeo.


Podríamos hacer una lista infinita, pero sugiero solamente uno más: impregnar de ética todo lo que hacemos

jueves, 3 de noviembre de 2011

¿Qué es una marca?

Dejo poco texto y un vídeo producido por The Financial Brand. Viendo esto y la cantidad de metralla que a diario se desparrama por el orbe acerca de qué es una marca, cómo se construye y cómo se levanta una marca global. Mi conclusión es la misma: no hay nadie que hasta la fecha haya definido una hoja de ruta a priori que ilustre qué debemos hacer y qué palancas activar para crear una gran marca.

Todo es a posteriori, como en las escuelas de negocios...y seguimos comprando estas metodologías a precio de oro. Un error.

 

domingo, 30 de octubre de 2011

Los barbudos




En el año 1993, en la última parte de mi segundo curso de periodismo en la Universidad Complutense de Madrid, abordando los últimos meses del curso y buceando en la asignatura Teoría General de la Información, tuve claro que, tras varios años de ejercicio de la profesión periodística, me dedicaría a la consultoría de comunicación. Así fue. El estudio de aquella asignatura me permitió abrir nuevas ventanas de reflexión y conocer en profundidad la obra de Rogers, de Watzlawick, de Katz, de Lazarsfeld, de Postman, de D'Aprix o de Morin, entre otros. En esa inmersión, me topé con una obra sencilla, preclara y a veces un tanto naïf, pero interesante. Se trataba de 'La Publicidad Política. Cómo se convierte un hombre en candidato', de Francisco Izquierdo Navarro (Oikos, 1975). En ella, hablamos del año 1975, Izquierdo afirmaba que un candidato que quisiese tener opciones  de victoria, jamás lo haría presentándose con barba ante el electorado. Si repasamos los rostros de los presidentes de gobierno o primeros ministros de cualquier país de la Unión Europea o de EEUU durante los últimos 40 años, descubrimos que ninguno ha tenido o tiene barba. Ninguno. Sin embargo, en España, el próximo 20 de noviembre, elegiremos nuevo gobierno y su presidente tendrá barba.

¿Es esto relevante? No ¿Es importante? No ¿Es significativo? Sí. Primero porque la globalidad nos puso en la élite de la política al barbudo Lula da Silva y desde entonces todos relativizaron y se dieron cuenta de que los barbudos también se codean con los G20 y pueden gobernar países sin haber pasado por Sierra Maestra o sin estar detrás de una pancarta el primero de mayo. Si a esto le unimos que la barba hoy es tendencia, entonces es inevitable que a España la gobierne un barbudo.

Pero ¿Qué campaña nos espera? Creo que errática por las dos partes. Triunfalismo contenido por parte del PP y píldoras pedagógicas por parte del PSOE. El único punto de inflexión que puede torcer lo previsible es el debate entre los candidatos que tendrá lugar en la Academia de la Televisión el 7 de noviembre. Ese debate lo perderá Rajoy si persiste en echar culpas a la mala gestión del gobierno Zapatero al que perteneció Rubalcaba y lo ganará si es capaz de balancear la crítica con la propuesta que sintetice bien el revulsivo que, en el fondo, todos esperan y desean en España. Por su parte, Rubalcaba se equivoca al mirar al 15-M como caladero de votos. A Rubalcaba le toca reconocer su parte de culpa y construir desde el pragmatismo, no desde las propuestas que abocan al falansterio y que encarnan muchos de los postulados del 15-M.

Durante el desenlace de ese debate será vital el efecto de primacía que resulte de las primeras intervenciones y especialmente el de recencia que dejen las últimas tomas de palabra de cada uno de los candidatos. Toca pragmatismo, no demagogia; tocan valores, no ideologías; toca acción, no involución; toca franqueza, no torpeza y toca fortaleza, no debilidad. El día 7  es importante, la campaña, está vez, no lo será. Pase lo que pase, por primera vez en 35 años, la tesis de Izquierdo se verá superada. Nos gobernará un barbudo, como yo, pero, ya me gustaría a mí que una de mis tesis durase 35 años.

Con admiración, para Francisco Izquierdo. 

sábado, 9 de julio de 2011

Una fotografía y una burbuja


Esta foto la hizo una niña de 7 años, pero bien podría haber sido publicada en cualquier medio o en redes sociales como una más entre las miles que alimentaron el imaginario colectivo durante la segunda quincena de mayo.


Fuel el sábado 21 de mayo de 2011, jornada de reflexión previa a las elecciones municipales y autonómicas celebradas en España. Algo distinto parecía estar pasando. Una oleada de indignación y sopor por el estatus circundante emergía de las plazas de las principales ciudades españolas. Ese día yo estuve en Sol, epicentro de la protesta en Madrid. Estuve con mi familia. Recorrí los corros, miré, escuché, anoté, fotografié. En un momento dado cogí a mi hija a hombros para que viese con perspectiva lo que había allí, que oliese lo que pasaba. Cuando ella estaba arriba, le di la cámara de fotos y le dije que disparase a todo lo que le llamase la atención. Estuvo más o menos 10 minutos haciendo fotos de todo lo que veía. Cuando llegué a casa y revisé las cientos de imágenes y empecé a mirar el bloque que había disparado ella, reparé en que la primera de todas era la que abre este post. La llamé y pregunté que por qué había hecho esa foto. Me dijo que le había gustado el brazo con el tatuaje y el teléfono rojo que también sacaba fotos.

Ella no estaba impresionada por la masa de gente que gritaba y se apiñaba en la Puerta del Sol. Aprovechó su medio viaje aéreo para centrarse en ese teléfono, en una pancarta de un nazi con orejas de Mickey Mouse que colgaba de la fachada de El Corte Inglés, en la forma sinuosa del acceso al intercambiador de transportes de Sol. Al filo de las 20.30, decidimos enfilar la Carrera de San Jerónimo. Fue llegar a la Carrera y la vida madrileña fluía con calma, sin coches y con la gente paseando, sentada en las terrazas. Mi hija pidió un helado. Se lo compré y nos alejamos todos por Canalejas, Alcalá, Paseo del Prado. La vida discurría con normalidad. Al día siguiente, las portadas de casi todos los periódicos eran imágenes amplificadas de la Puerta del Sol repleta de gente, como si Madrid estuviese tomada por una ola imparable de contestación, necesaria pero menor de lo que parecía. En ese momento, mientras desayunaba leyendo en la prensa que aquello era el fin de muchas cosas, pensé en la fotografía que hizo Lucía, pero pensé sobre todo en la foto que disparaba ese teléfono rojo y que, como miles de fotografías más, viajarían por las redes sociales amplificando el efecto de las movilizaciones, impulsando e hinchando una burbuja, la de la percepción, que es la única burbuja que en la postmodernidad, cuando se pincha, siempre es sustituida por otra igual o mayor.

Ya lo decía Jacques Derrida. Nada es lo que parece y casi todo es mentira.

domingo, 5 de junio de 2011

Palabras letales como perroflauta


Sigo con un punto de devoción las ideas y escritos de Vicente Verdú. Me gusta el abordaje que hace de los acontecimientos sociales, siempre certero, brillante y un punto lateral. Ayer mismo leí su columna en El País titulada El movimiento del movimiento y, con toda humildad, no puedo más que discrepar del enfoque y de sus conclusiones. Discrepo no tanto porque lo que afirma no me gustaría que sucediese, que me encantaría, pero aborda el movimiento 15M desde una perspectiva de la comunicación y, bajo mi punto de vista, el análisis es erróneo.

En el enlace anterior puedes leer el artículo completo, pero hay un par de párrafos que albergan conclusiones equivocadas:

Los muros de piedra donde antes se esculpían las consignas y compromisos han sido remplazados por el muro de Facebook tan fugaz como inmediato.
En suma, todas las críticas que se hagan a los movimientos del 15-M censurando sus ideas flou, sus propósitos variantes o sus propuestas en granel, carecen de pertinencia. Son señal, ni más ni menos, de que no se ha entendido nada. Y no ya de ese interesante movimiento sino del actual movimiento del mundo.
Yo creo que el gran fracaso del 15M son precisamente las ideas flou, las propuestas basadas en la emoción, pero sin raigambre técnico que denota una falta de conocimiento de los mecanismos básicos de aquello que se denuncia: el entramado político y el funcionamiento del sistema financiero; también creo que las propuestas carecen de pertinencia, no es que sean malas propuestas, es que están mal armadas y apuntan hacia los lugares comunes y juguetes rotos que solamente encajan en el pensamiento masa.

Que el estilo actual se basa en lo inmediato, en lo fugaz, en eso que Zygmunt Bauman ha llamado la vida líquida, es cierto; que gracias a esa multiconexión de 'no saberes' se teje una suerte de magma sin principio ni fin, sin fondo ni forma, también lo es; que eso define una parte del mundo actual, es cierto, pero que eso conduce a la atomización, a la inconsistencia y al fracaso, también lo es.

Queda muy correcto salir a cualquier foro público y soltar eso de que las redes sociales generan los movimientos actuales, pero ¿generan las redes sociales cambios estructurales? Mi punto de vista es que sin un pensamiento articulado, ordenado y apoyado por prescriptores sólidos y con credibilidad (ese saber qué se quiere), todos los movimientos tienen la morfología de una ola más o menos grande: llena de espuma que no deja ver el fondo, que llega con fuerza y que pierde intensidad hasta replegarse. Nos guste o no, en el movimiento 15M faltan líderes intelectuales de peso, falta armazón y sobre todo falta conocimiento claro del sistema que denuncian.

Probablemente este desconocimiento es un defecto intrínseco de la generación que protesta (coetánea a la mía, o mejor dicho, a la que pertenezco). Este desconocimiento del sistema me recuerda a aquél pasaje que el periodista John Lee Anderson relata en su magnífico reportaje biográfico sobre el Ché Guevara (Ché Guevara, una vida revolucionaria) en el que el diplomático francés Regis Debray, deseoso de unirse al grupo de guerrilleros del argentino, Ernesto Guevara le dice que no, que él es más útil para la causa guerrillera viviendo en el cerebro de la bestia (sic) ¿Cuántos conocen realmente el cerebro de la bestia a la que critican y que quieren derribar?

Conocer cómo funcionan las cosas es básico para armar propuestas con sentido y con capacidad para canalizarlas bien. A esto, bajo mi punto de vista, hay que unirle un desconocimieimiento esencial de los básicos de la comunicación de masas. En los tiempos que corren no se hacen revoluciones dándole al 'me gusta' del Facebook o con 300.000 seguidores en Twitter. Lo siento, pero no ¿Por qué? Porque ninguno de esos canales activa marcos cognitivos. Lo único que activa marcos cognitivos son las palabras y las imágenes. Mirad, la semana posterior a las elecciones muicipales y autonómicas del 22 de mayo, el programa 59 Segundos de TVE, invitó a una representación del movimiento a participar en el programa. Declinaron la invitación con el pretexto de que no tenían solucionada su política de comunicación. Craso error. Los movilizadores del movimiento están siendo víctimas del pensamiento masa una vez más: sin líderes y horizontalidad. Hoy, para avanzar, has de entrar en el mainstream de la comunicación. Mientras que esto no ocurra, el propio sistema informativo irá generando palabras y escupiendo imágenes que que seguirán activando el marco cognitivo que les hará perder la batalla. Las palabras y las imágenes son importantes y poderosas y siguen siendo determinantes para ganar. Esto fue así en el XIX, en el XX y con redes sociales o sin ellas, sigue siendo clave en el XXI.

Hagamos un pequeño repaso para terminar:

Los primeros días:
Imágenes: fotos aéreas de plazas repletas de gente.
Se activa el marco cognitivo de la solidaridad y crece un movimiento de empatía.

Palabras: Democracia Real, No nos representan, Otro sistema es posible.
Se activa el marco cognitivo de la tolerancia y la participación.

Posterior a las elecciones
Imágenes: rostros y aspecto de los participantes.
Se activa el marco cognitivo del orden social. La simpatía se neutraliza o se invierte. Se amplía la sensación de movimeinto al margen del sistema.

Palabras: Indignados.
Se refuerza el marco cognitivo del orden social. Indignados denota minoría. Dejan de ser noticia y sus desavenencias internas copan el discurso informativo.

Ahora
Imágenes: Campamentos.
Se sigue reforzando el marco del orden social. Nadie sabe con precisión que quiere el movimiento. Percepción residual y molesta.

Palabras: perroflautas, movimiento perrofláutico.
Genera desdén social y en cierto modo ridiculiza el movimiento y lo rebaja a grupo marginal, colorista y asociado a la vida vagabunda y disoluta.

Seguramente a muchos de los que lean esto, estas consideraciones pueden parecerle extremas, pero la teoría de los marcos conceptuales no falla en esto. El poder de concreción y el poder para generar cristalización colectiva de consignas que tienen algunas palabras e imágenes es letal para cualquier organización que persigue un fin evolutivo o transformador. El movimiento 15M no ha considerado la comunicación y se ha emborrachado de las tesis imperantes que confunden movimiento en redes sociales con movimiento real.

Para finalizar me permito un pequeño desbrave: creo que las reivindicaciones que piden más democracia son valiosísimas, pero me aventuro a afirmar que el problema de los integrantes del movimiento 15M es estructural y la culpa es de sus padres, que han logrado anular de una generación entera dos herramientas valiosísimas para progresar: la imaginación y el esfuerzo. Con ambas, casi todo es posible. Palabra de un progresista biológico.

lunes, 23 de mayo de 2011

Las partes blandas del 15M


El movimiento 15M no podía más que generar simpatías porque el hecho de que millones de personas en España lo pasen mal merece la solidaridad de todos. A muchos nos da vergüenza lo que vemos y el talante pacífico, lleno de símbolos y de guiños a la mesura de estas movilizaciones no podía más que generar respeto y adhesión.


Pero a pesar de esto, he de decir que el movimiento presentaba y (tras el rodillo del PP), presenta síntomas de desatino muy serios. El tono, los eslóganes, la espontaneidad, los movimientos de manos en alto en señal de aprobación y haciendo el molinillo cuando hay desaprobación, el buen rollo y la tranquilidad van a dejar a buen seguro un espíritu y un mensaje de regeneración que no caerá en saco roto. Seguirá siendo foco informativo y dejará estampas imborrables. Sin embargo, el movimiento adolecía y, tras los resultados electorales de ayer, adolece de foco y mezcla consignas en forma de pastiche, un síntoma clarísimo de eso que Ortega denominó pensamiento masa. Por partes:

Acabamos de pasar una fiesta de excesos y, mientras todos andábamos ocupados en comprarnos casas, irnos de city breaks, llenábamos a nuestros hijos las habitaciones de cachivaches y los mandábamos a buenos colegios, en el salón de nuestro sistema democrático se nos había instalado una casta política mediocre, pacata, medradora y con tendencia imparable a la corrupción. Esta casta se ha arraigado con especial virulencia en la administración municipal y autonómica. Compañeros del 15M, el problema no es el sistema democrático, son los políticos que nos hemos buscado. Pero las elecciones municipales y autonómicas de ayer siguen poniendo de manifiesto que, hasta en eso, persisten aún dos Españas. Unos lo ven así y otros no.

Esto me lleva a añadir otro desatino del movimiento. Es muy tierno pasear entre las diferentes asambleas y descubrir que grupetos de jóvenes elaboran listas de temas sobre los que debatir: acceso a la vivienda, propuestas para la reforma laboral, etc. Estoy convencido de que están surgiendo propuestas interesantes y otras absolutamente absurdas, pero lo cierto es que sean las que sean, la manera de articularlas no es mediante la elaboración de manifiestos, ni consiguiendo fans en Facebook o siendo trending topics en Twitter. La manera de aplicarlas es accediendo a las instituciones después de haber desbancado a otras opciones políticas en contienda electoral, Un clavo saca a otro clavo, un partido político saca a otro y una generación de políticos desbanca a la precedente. Se llama política y lo que hay que replantearse es el rol del político, no la validez del sistema democrático. Hagan números: más de un millón de votos en blanco y otro millón de voto diseminado a pequeños partidos suma una tercera fuerza política apta para hacerse oír e incidir desde las instituciones.

El tercer desatino tiene cariz económico. No he escuchado ni una sola consigna dirigida al negocio promotor inmobiliario, verdadero cáncer de nuestra actual crisis. Pocas personas se han molestado en identificar a qué ritmo estaría creciendo hoy la economía española si no fuese por el lastre de paro, mora e involución generado por esta industria. Estaríamos creciendo ya al 2%, lo que supondría estar generando empleo. Sin embargo, las consignas contra la banca son las más oídas. Es necesario hacer un ejercicio de responsabilidad: no es lo mismo la banca que las cajas y tampoco es lo mismo la banca que la banca de inversión . La gran banca de inversión internacional tuvo una responsabilidad muy grande en el inicio de la crisis financiera. En España, la suma del ladrillo más la gestión de cajas de ahorro por parte de políticos empeñados en extender su huella más allá de lo que les correspondía, ha generado un problema en estas entidades financieras. Pero no es lo mismo el problema de las cajas gestionadas por políticos que los bancos gestionados por profesionales y que, hasta la fecha, generan empleo, diversifican negocio y tiran de la economía. Pude oír un mantra de manera persistente en mi incursión en Sol durante el fin de semana: hay que crear una banca pública ¿Pero nadie se ha planteado que han sido las cajas de ahorro sino entidades financieras de gestión pública cuyos consejos estaban llenos de políticos y al servicio de intereses partidistas municipales o autonómicos? ¿De dónde salió la financiación de los aeropuertos sin aviones?, ¿de dónde la de las urbanizaciones construidas en la nada? ¿y la de los hoteles en secarrales rodeados de campos de golf? Algunas de las consignas y propuestas suenan a las peripecias que el maestro Juan Martínez le contó a Manuel Chaves Nogales cuando el primero quedó atrapado en la Rusia del 17. La historia que siguió la conoce todo el mundo y si no la conoce, recomiendo encarecidamente leer ‘El Maestro Juan Martínez que estaba allí’ (Libros del Asteroide)

Mi impresión es que el tsunami electoral ha barrido la energía del 15M. En el momento que los medios han dejado de sacar en sus portadas las plazas de las capitales con un gran angular amplificando el efecto, los hashtags estrella de Twitter durante la semana pasada han caído en picado. Hoy han aflorado las primeras fisuras en las asambleas. El movimiento tenderá a radicalizarse en las posiciones, aunque no en el talante y eso es lo que permitirá que cierto espíritu perdure.

El pensamiento masa genera mucha espuma y poco fondo y es especialmente compatible con la morfología de las redes sociales. En este blog he repetido varias veces otro mantra: para estar bien informado hay que hacer un gran esfuerzo. El caso es que no hacer este esfuerzo genera planteamientos que no aguantan un envite.

 

viernes, 20 de mayo de 2011

#spanishrevolution debería ser un partido político

Todo lo que está pasando en España con las acampadas que han seguido tras el 15 de mayo tenía que pasar. Lo realmente raro es lo que ha tardado en llegar. Ha generado una espiral de simpatía y un punto de ternura. Pero lo más significativo es que ha espoleado la atención de ciudadanos aburridos, deprimidos y aletargados y, ese 'piercing' emotivo que nos ha sacudido, ha generado una ola muy horizontal que, siguiendo las hipótesis de Lakoff, tiene el mérito de haber activado el marco cognitivo de la indignación.

Dicho esto, y sin tomar posición, el movimiento tiene marco, pero carece de articulación que pivote sobre un 'big one'. Tener un objetivo claro es esencial. Sin objetivo preciso y alternativa clara, cualquier movimiento tiende a agotarse o a atomizarse. Personalmente creo que, además, en cuanto a movilizaciones se refiere, si esta quiere fracasar, debe basarse en comités y si quiere triunfar, debe tener un responsable. Ahora está ocurriendo lo primero, si ocurriese lo segundo, el movimiento renunciaría a su ADN. Por lo tanto, creo honestamente que la herramienta real es la política. No los políticos que tenemos, pero sí la política esencial que transforma las cosas gracias al voto y gracias al ejercicio democrático. Por lo tanto, soy partidario de la organización política, del voto y del ejercicio político de calidad. Comparto gran parte del objeto de la protesta, pero tras el pase de seña, esos contenidos deben articularse y transformarse (sin perder el objetivo transformador) en estructura política que plante cara a los partidos actuales en el terreno habilitado para ello: las elecciones.

lunes, 16 de mayo de 2011

La intrahistoria de la Carrera Liberty


El próximo día 29 se celebra en Madrid la cuarta edición de la carrera Liberty Seguros, Una Meta Para Todos. La génesis de esta carrera surge en una tibia tarde de la primavera de 2007 cuando el que escribe, siendo aún director de comunicación del grupo Liberty Seguros, acabó de correr una maratón por relevos en el barrrio de Moratalaz de Madrid con un grupo de compañeros de Liberty.
Andábamos comentando los detalles de la carrera disfrutando de un magnífico ambiente deportivo y allí, de manera informal, decidimos crear una acción de relaciones públicas que aunase experiencia, branding y dinamización de patrocinios. Esto fue un sábado. Pocos días después, habíamos diseñado la mecánica. Por aquél entonces cerramos el acuerdo con el Comité Paralímpico Español para que el Grupo Liberty se convirtiese en uno de sus patrocinadores principales. Ahí estaba la clave ¿Qué mejor manera de activar un patrocinio deportivo con atletas paralímpicos que crear un happening deportivo por la integración en el que pudiesen participar atletas y aficionados de todo tipo?

L a idea fue acogida con entusiasmo por el Comité Paralímpico, pero faltaba el lugar: las calles de Madrid, saturadas de eventos y barreras arquitectónicas. Por aquél entonces el ayuntamiento de Madrid aspiraba a albergar los juegos olímpicos de 2016. Le propusimos el reto al ayuntamiento ¿Estaba Madrid capacitada para permitir correr por sus calles a atletas paralámpicos mezclados con aficionados al running? ¿Cuál sería el trazado? No exentos de problemas resueltos a última hora, pudimos fijar una fecha y un lugar: el 1 de junio con salida y llegada frente al Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid.

La acción tenía una batería clara de intenciones: dinamizar el patrocinio del Comité Paralímpico, impulsar experiencias con clientes y no clientes, convertir el evento en contenido informativo y aprovechar la ola creciente (confirmada) de la fiebre del running como plataforma de proyección. A pesar de esto, he de decir que hubo severas reticencias por parte de miembros de la (en ese momento) recién creada área de marketing de la compañía. Reticencias superadas ya, al hilo de la continuidad del proyecto, de lo cual me alegro mucho. A pesar de todo, la iniciativa fue un éxito y, gracias al buen hacer de grandes profesionales que aún siguen en Liberty como David Martínz Rodilla, Jesús de las Heras o Jesús Ángel González, la carrera Liberty ya va por su cuarta edición, a pesar de que ellos no son los que salen en las fotografías.

Por lo que a mí respecta, no puedo dejar de ver con un punto de orgullo que la criatura que surgió tras aquella maratón por relevos, tiene vida propia. Si puedo, correré y, durante los minutos que emplee en cubrir los 10 kilómetros del recorrido, no podré dejar de confirmar que si quieres convertirte en algo memorable para un individuo, has de darle experiencias.

Igual que el director de orquesta del Titanic obligaba a sus músicos a seguir tocando mientras el barco se hundía, esto mismo ocurre cuando muchas organizaciones se empeñan en mantener criterios técnicos obsoletos en las estrategias de marketing y comunicación, como el coste por GRP, el marketing directo ylas estrategias outbound, entre otras. Brand content, social media y experiencias. Estas tres herramientas, bien agitadas y mezcladas en la coctelera del mix de marketing, son una apuesta ganadora.

¡Buena carrera!

sábado, 14 de mayo de 2011

La entrada número 100


Esta es la entrada número 100 de este blog asimétrico, irregular y sin más pretensiones que las que le quedan al que disfruta escribiendo. Escribir en este blog es una vía, lo hago también en Twitter, en decenas de cuadernos que me acompañan a diario apilados en maletas y bolsos, lo hago en cuartillas y hojas sueltas... Por el simple hecho de escribir. Sin más.

Precisamente andaba esta tarde revisando notas y escritos y me he topado con un bloc fucsia de Ordning&Reda. En él había algunos microrelatos garabateados. Para celebrar la entrada número 100, dejo aquí uno de ellos que define la vida del noventa y nueve por ciento de los adultos:

Aspiraba a comerse el mundo y el mundo se lo comió a él, sin masticar.

domingo, 8 de mayo de 2011

Nace CAREP el Centro de Alto Rendimiento para el Éxito Político


Estamos en época de elecciones y estamos también en un momento de la historia de España en el que la clase política está peor valorada que nunca. La crisis, la corrupción, la falta de talento (refugiado en la empresa, en las posibilidades de proyección y al amparo de mejores sueldos), los lugares comunes y la falta de resultados excelentes, han hecho de la casta política un grupúsculo denostado, rechazado y sospechoso.

En política falta rigor técnico y gestión basada en valor y sobran rencores y clichés ideológicos, pero especialmente falta formación. Esa formación de alto nivel enfocada a aportar valor a aquellos y aquellas que quieren dedicar parte de su vida a la política, ya tienen una opción. Se llama CAREP y es el Centro de Alto Rendimiento para el Éxito Político. CAREP es una iniciativa privada impulsada por Juan Quesada Aguilera, socio director de Mosaiq, por Juan de Dios Orozco, especialista en protocolo y director de Ogaz Protocolo y con la aportación de quien esto suscribe.

CAREP aspira a convertirse en el principal centro de formación para políticos de España y Latinoamérica. Entre los profesores: expertos en comunicación, marketing, protocolo, sociología, estrategia, creatividad y gestión. Todos ellos de reconocido prestigio y solvencia. CAREP es la nueva propuesta para la clase política.


 Ya está abierto el plazo de inscripción. Toda la info en www.carep.org

sábado, 30 de abril de 2011

Madrid-Gaza


MADRID, 8 A.M.- Mamá entró en la habitación y acarició su mejilla. Sira abrió los ojos y tuvo la certeza de que esa mañana desayunaría e iría al colegio, como todos los días.

GAZA, 6 A.M.- Asmaa abrió los ojos un poco sobresaltada. Divisó luz y movimiento en la única sala donde la familia solía hacer vida: Su hermano dormía profundamente a su lado semienvuelto en una jarapa. Tuvo la certeza de que algo desayunaría, pero no supo si hoy llegaría a la escuela.

sábado, 23 de abril de 2011

La prensa de hoy


- ¿Se ha terminado El País?, preguntó el hombre alternando la mirada entre el anaquel de la prensa y el octogenario cajero del súper de Aguamarga.

- Sí, contestó el señor un tanto displicente mientras ordenaba unas monedas de céntimo de euro.

El cajero hizo una ligera pausa y miró a su interlocutor por encima de las gafas. - Pero no se preocupe, mañana llegarán más.

martes, 12 de abril de 2011

Otro protocolo es posible. El caso de Marco León



El pasado 15 de marzo, Marco León, especialista en protocolo, impartió en el Museo del Traje de Madrid una ponencia titulada ¿Por qué ser caballero ha dejado de ser tendencia? Hasta aquí nada nuevo si tenemos en cuenta los centenares de cursos, ponencias y congresos que se celebran en toda España a diario. Tuve la ocasión de escuchar la intervención de Marco durante la primera jornada del congreso organizado por El Museo del Traje y patrocinado por la revista GQ bajo el título ‘El Hombre, el nuevo cliente de la moda’. La experiencia fue soberbia.

Lejos de la imagen un tanto naftalínica (nueva palabra) que rodea al mundo del protocolo, Marco abordó el tema con brillantez, dinamismo, sentido común y altas dosis de innovación ¿Por qué? Porque es uno de los pocos profesionales del protocolo que ha sabido entender y abordar la disciplina desde la innovación sin renunciar a la esencia ¿Cómo? Básicamente porque introduce un ingrediente nuevo y clave para desarrollar un concepto de protocolo adaptado a los tiempos que corren: el protocolo social.

Durante su exposición, Marco repasó los distintos tipos de protocolo, los lugares comunes y los espacios inéditos que, transitándolos con sentido, elevan el papel del especialista de protocolo a pieza clave en el desarrollo de cualquier evento que se precie de estar a la altura de la complejidad social actual. Cualquier evento institucional, empresarial o social acarrea elementos culturales que vienen muy pegados a sensibilidades muy concretas; implica gestionar diferentes modelos de familia y relación; obliga a estar al quite para saber cuándo y dónde deben romperse determinadas rigideces. Todas estas variables Marco las coloca en el front de su técnica y, no solamente lo ejerce, si no que sabe transmitirlo con elevadas dosis de eficacia y pedagogía.

Otro protocolo es posible y Marco León lo ha detectado, lo ha estructurado y lo más difícil, es capaz de aplicarlo con resultados. Instituciones, empresas y particulares, tengan en cuenta esta opción.

domingo, 27 de marzo de 2011

El estado mental


Este blog ha tratado siempre subrayar la necesidad de contar con enfoques y miradas intensas y profundas sobre ciertos temas. Hoy, en un entorno plegado de tantos cepos de atención, cantos de sirena y llamadas de atención, hoy sigue siendo absolutamente necesaria la labor de intelectuales, investigadores, filósofos y humanistas capaces de revisar y aportar contrapuntos para avanzar.

Esta tarde me he topado con una portada tipográfica en el anaquel de revistas de un Vips. Tres palabras en fucsia y a gran cuerpo han captado mi atención: TENEMOS QUE HABLAR. Encima, en la parte superior izquierda, en un negro discreto y a menor tamaño: El estado mental. Se trata de una nueva publicación de casi 300 páginas, precio 12 euros y, por lo que he podido leer en pocas horas, con un contenido excepcional que, según sus impulsores, busca hacer una "revisión apacible del espíritu de la época".

Hay que seguir la evolución de este proyecto. Dejo una breve cita del segundo capítulo de el número 1 de 'El estado mental' en el que Antonio Rodríguez de las Heras resume bien lo que comentaba en el arranque de esta entrada:

"Si hubiéramos sido una especie muy atenta a lo que estábamos haciendo no nos habríamos dado cuenta de que el depredador lo teníamos detrás. Mientras estábamos comiendo también estábamos escuchando, percibiendo el entorno; y eso nos ha dado un plus evolutivo. Pero esa capacidad tiene, en una sociedad como la nuestra, la contrapartida de que nos distraemos demasiado. De ahí la necesidad que tenemos de que haya personas que contemplen atentamente las cosas".

En fin, mientras escribo esto, más de 1 millón de espectadores ven en España 'Casadas con Miami' un corte transversal en la banalidad de un grupúsculo de mujeres adineradas y sus vaivenes en Miami. Hay de todo para todos...

domingo, 13 de marzo de 2011

Liberales, leyes y republicanistas.


Las leyes, nos gusten o no, son las que ocupan y regulan ese espacio de interferencia que siempre existe cuando los que practican algo (y piensan que nada ni nadie puede decirles que no) asaltan e invaden espacios ajenos. Esta práctica de 'a mi nadie me dice lo que tengo que hacer' es el ideal de libertad de los liberales de toda la vida.

En el extremo opuesto están los que entienden la libertad como un espacio en el que todo puede caber, aun sabiendo que es preciso renunciar a ciertas licencias. Este equilibrio es el que permite que los excesos de unos pocos no invadan, molesten o interfieran en la opción elegida por otros. Es la esencia de la vida en sociedad. El liberalismo salvaje provoca excesos y la interferencia continua de consignas unívocas, ya nos enseñó el siglo XX que no era una buena fórmula. Tal vez las tesis republicanistas de Philipe Petit sean las ideas mejor estructuradas sobre este asunto que se hayan plasmado por escrito en la última década.

Hoy, leyendo algunos blogs que sigo, me topé con este artículo que José Andrés Torres Mora ha publicado recientemente en La Opinión de Málaga y que recoge en su blog.Una pequeña y excelente reflexión sobre esto mismo.

domingo, 6 de marzo de 2011

Un buen trabajo de Marketing



El Marketing debe ayudar a vender más y mejor, a ser posible subrayando la diferenciación. No hay nada peor que la activación de una sola de las palancas del mix de marketing, la publicidad, generar expectativas entre el público destinatario y defraudarlas porque entre lo proyectado y la experiencia de producto y servicio hay un abismo.


Si hacemos un corte en un bloque publicitario cualquiera, asistimos a un erial de conceptos de marketing. Mucho spot y poco fondo. Creo que de lo más innovador a lo que hemos asistido en los últimos meses han sido los seguros remunerados lanzados por BBVA. Seguros es una categoría saturada y trillada por las compañías que se empeñan en vender precio, coberturas que no superan el umbral de intensidad perceptiva de los destinatarios o dimensión de compañía. No hay nada menos sexy que eso. La sensación general de cualquier cliente de seguros es que pagas y, des parte o no, siempre palmas pasta, sin entrar en valorar la calidad del servicio que presta cada compañía. Por eso, que pase lo que pase, que haya seguros que te devuelven dinero cada año a cambio de la permanencia, es una ruta de marketing brillante como concepto de producto.

En otro orden de cosas, también destaco la valentía de IKEA que, a falta de abrasarnos con campañas de líneas específicas de muebles, se ha desmarcado con una campaña de televisión osada, rayana en la incorrección, pero tremendamente cercana, en la que cualquiera puede verse reflejado, sin alegatos estéticos.

domingo, 20 de febrero de 2011

Lo que queda ahora que Zapatero se va

Fuente imagen: www.gregoriogordo.es

No lo ha anunciado, pero cuando lo haga, se llenarán los periódicos, los blogs y las redes sociales de artículos y comentarios, las televisiones y emisoras de radio de opiniones. Yo lo hago ahora, sin ninguna servidumbre que se vea impregnada por la intensidad del momento.


Zapatero ha terminado abrazando una doctrina que no es la suya, pero hay que reconocerle que, mal que le pese a muchos, se está dejando la vida en el intento. Zapatero ha pecado de voluntarista, y ese es el principal defecto que puede acarrear un líder. Si este punto voluntarista que le afloró al presidente una vez ganadas las elecciones generales de 2008, hubiese llegado sin el contexto de crisis financiera e inmobiliaria que nos ha azotado y sigue azotando, seguramente no hubiese sido grave. El caso es que a Zapatero le ha tocado comerse la peor crisis económica que le ha caído a un político en democracia. El estado de voluntarismo transitorio voló por los aires el 12 de mayo de 2010 (accede aquí al discuro íntegro). Ese día, desde la tribuna del Congreso, Zapatero empezó a renunciar a una parte de su ADN político. Tocaba hacerlo, pero las medidas que desgranó en el Congreso fueron las primeras de un grupo mayor. Medidas que, a la sazón y paradójicamente, han sido aplaudidas por gobiernos, organismos financieros internacionales y gran parte del entorno empresarial.



Si revisamos la historia de España del último siglo, podemos confirmar que las principales reformas de calado que hemos tenido en España las han hecho gobiernos de izquierdas, han venido precedidas de mucha tensión social y, a la larga, han acarreado avances, progreso y normalidad social, atributos en los que se han apoyado gobiernos posteriores de distinto signo político y de los que nos hemos beneficiado todos: sufragio universal (proceso iniciado durante el Sexenio Revolucionario del siglo XIX y que se confirmó en 1891), voto femenino (año 1931, durante el primer gobierno provisional de la II República), reconversión industrial (durante la primera legislatura del gobierno presidido por Felipe González) ¿Tendremos que añadir las actuales reformas a esta lista? Lo veremos pasados unos años. Lo que tampoco ha hecho este gobierno (y no lo ha hecho ninguno en los últimos 25 años) ha sido acometer un cambio cultural en lo laboral para convertirnos de una vez por todas en un país que reconozca el talento, que premie la productividad y que no tome la formación como un mero reciclaje, pero a este tema dedicaré una entrada específica en breve.

Pese a todo, la erosión de la imagen de Zapatero y la sensación de legado inconsistente, es directamente proporcional a la ola de desacreditación que sufre el presidente por tierra mar y aire desde numerosos lugares. No hay reunión social que se precie, sin que alguien se desmarque con un comentario crítico a Zapatero. Y yo digo que, al igual que pasó Adolfo Suárez gran parte de su mandato acosado por tirios y troyanos hasta que dimitió en enero de 1981, el tiempo elevará el perfil de la gestión de José Luis Rodríguez Zapatero.

Durante los años ochenta, los niños y adolescentes de entonces, crecíamos mirando con envidia el entorno de derechos sociales en los que se movían, por ejemplo, los ciudadanos de los países nórdicos. Ahora España es un referente mundial y ese legado es del gobierno que ahora empieza a tocar a su fin. Dicho esto, este blog no es un espacio de análisis político, es un blog que trata sobre las percepciones y estas determinan la imagen y el devenir de cualquier figura pública. Zapatero ha acumulado tres grandes errores de gestión:

1. Su línea de colaboradores directos es de buen nivel, especialmente José Enrique Serrano y Bernardino León, pero los principales dislates perceptivos de Zapatero tienen lugar cuando José Andrés Torres Mora se aleja o es alejado de la figura del presidente. Torres Mora, además de ser un brillante profesional y un excelente político, ha sido un hombre esencial durante la línea ascendente de José Luis Rodríguez Zapatero. El fallo esencial: la línea ministerial ha sido de perfil tan bajo, que ha impactado directamente en la percepción neutra o negativa de muchos de los logros impulsados durante la primera y la segunda legislatura.



2. Si la línea ministerial ha tenido un perfil tan bajo, tiene que ver con la gestión de la comunicación. Esta ha sido nefasta, desde el minuto uno de la primera legislatura hasta la eclosión de Rubalcaba hace poco más de tres meses. El gobernante que termine de interiorizar que la comunicación no se gestiona llevándose a periodistas en activo a la secretaría de Estado de Comunicación, sino que la comunicación debe ser una palanca transversal entre ministerios, multidisciplinar y multimedia con capacidad de gestionar momentos, construir grandes oratorias, vender y emocionar, solamente el gobernante que interiorice esto y lo ejecute, hará de su gestión un activo indeleble.



3. No haber logrado mayor consenso entre partidos. En estos tiempos de crisis, el divorcio entre sociedad y políticos se ha agudizado. Hemos pasado momentos en los que la unión de todos los partidos hubiese sido vital para insuflar ánimos, ganar tiempo y ser más eficientes. Este error no es achacable al partido en el gobierno, es achacable a toda la casta política española. Tan es así, que la savia política se ha secado hasta tal punto, que es muy probable que el próximo presidente del gobierno lo sea tras haber realizado una oposición irresponsable, oportunista e involucionista. Nadie duda de que el esfuerzo de consenso político haya existido, pero, como todo, si no se conoce no existe y este esfuerzo le tocaba hacerlo al gobierno.

Dejo para otros foros, lugares y escritos el análisis de las políticas, de la reforma laboral, del rol de la comunicación en la gestión política, del papel de la innovación en el desempeño de gobierno, de la ética del gobernante y de la oposición, del calado real de lo acontecido, de la conexión necesaria entre política, empresa y sindicatos. Lo que queda es mucho y lo que nos queda por delante también.

domingo, 13 de febrero de 2011

Las revoluciones siguen haciéndose con gente en las calles

12.02.2011 · Fotografía seleccionada por Javier Bauluz en Periodismo Humano / Fotografía de Tara Todras-Whitehill /AP
La Foto. Un manifestante bajo la emoción al creer ayer que Mubarak había dimitido. Horas más tarde se ha producido la dimisión del presidente egipcio quien ha dejado el poder en manos del ejército, segun ha anunciado el vicepresidente Omar Suleiman, su posible sucesor. Ver más información en Periodismo Humano.


Cuando cae un dictador hay que celebrarlo, y en lo que llevamos de año ya han caído dos: Ben Ali en Túnez y el 'rais' Mubarak en Egipto. No voy a glosar motivos, causas y efectos de estas importantes movilizaciones sociales. Remito a Juan Goytisolo, cuyos análisis sobre el mundo árabe desde la observación, la experiencia y la sensibilidad del que se mueve bien en la sociología del norte de África son, diría, esenciales para entender lo que está pasando.


Me detengo en las claves de comunicación. Desde las poltronas de nuestros países más o menos acomodados, nos jactamos de afirmar en artículos, charlas de café y conversaciones de todo tipo, que la salida de Mubarak se la debemos a las redes sociales. Sin ir más lejos, esta semana asistí a una aseveración por parte de un consultor de los que pican alto diciendo que la inminente salida de Hosni Mubarak y la reciente de Ben Ali no hubiesen sido posible sin Twitter y Facebook. Hasta donde yo sé, las revoluciones y los gobiernos corruptos y dictatoriales vuelan por los aires cuando las calles se llenan de gente y cuando, lamentablemente, hay detenidos, heridos y muertos. Muchos o pocos, pero suele haberlos. Las redes sociales han contribuido a dinamizar el movimiento, pero sin la persistencia de la gente en la calle no hay dictador que se mueva ni revolución que se precie. Por eso no puedo dejar de asistir perplejo y un punto indignado a las boutades de consultores, analistas, algunos periodistas y gurús de medio pelo que no se les cae de la boca las bondades de la web social sin reparar en el valor de la gente.

Cuando en Irán la gente de la calle precipitó la salida del Sha y recibió a Jomeini como la esperanza verde, Occidente aplaudió el movimiento y los snobs de entonces afirmaban que los mass media, especialmente la TV, habían propiciado revolución iraní ¿les suena a algo? Lo único en común entre aquel movimiento y los actuales no es la TV y la radio de entonces ni las redes sociales de ahora: el nexo común es la gente. En cada etapa hay canales de comunicación masiva que condicionan, dinamizan o potencian los movimientos sociales, pero la verdadera piedra de toque que genera cambios políticos reales es la persistencia de la gente en la calle, el enfoque de su propuesta, la carga simbólica de sus participantes. En Túnez, el origen de las revueltas que llevaron a su dictador al exilio nace de la muerte del joven Mohamed Bouazizi, veinteañero y único miembro de su familia. Mohamed Bouazizi era el único generador de ingresos y se quemó en señal de protesta porque la policía le requisó su puesto ambulante. Ese requisamiento le hizo perder la única fuente de ingresos de su familia. La impotencia, el sopor, la pobreza y la desesperación de Bouazizi hizo cristaliza el hartazgo de una población saturada y llevada al límite. En el gesto y muerte de Mohamed Bouazizi, un símbolo, toma sentido un movimiento social. Frente a esto, Las redes sociales son meras comparsas necesarias, pero no son la clave del proceso.

"No soy un héroe, solo he usado mi teclado. Los héroes reales son los que han estado sobre el terreno. Yo me he pasado 12 días durmiendo mientras la gente estaba en la calle" esto es lo que ha declarado Wael Ghonim, el ejecutivo de Google que administraba el grupo de Facebook que inició las protestas de El Cairo y que ha pasado 12 días arrestado por los servicios de inteligencia egipcios. Una cosa sin la otra no es, pero lo determinante es la presión en la calle.

Las redes sociales son esenciales como detonantes e hilo conductor, como lo han sido la televisión y el efecto multiplicador que genera siempre la carga simbólica de sus imágenes. Estas, las imágenes, siguen siendo la clave para vertebrar y potenciar cualquier movimiento social: calles atestadas de gente, rostros de alegría, de sufrimiento o perplejidad, escenas de unión o de enfrentamiento. Las revoluciones hoy no se deciden en las redes sociales. Estas, las redes sociales, han permitido diseminar consignas que salvan el control de los centros de decisión política, pero los movimientos de personas concentradas en lugares amplios siguen siendo esa suerte de happening en los que arrancar tiros de cámara e instantáneas que recorren el mundo y generan espirales de opinión capaces de derrocar estados corruptos y largar a los dictadores al lugar que les corresponde: al muladar de la historia.

domingo, 6 de febrero de 2011

Pensamiento superficial



El que suscribe estas entradas en Marcomplan, siempre ha sido y se ha considerado un lector compulsivo; más tendente al pensamiento complejo que al único y más proclive a las lecturas y reflexiones sostenidas, más profundas que superficiales; de reacciones lentas pero firmes ante cualquier acontecimiento. Este esquema de consumo de información lleva inevitablemente a una tipología de pensamiento más lineal y con un eje de penetración más, digamos, profundo que superficial.


Dicho esto, mi día a día me aboca a un ritmo muy diferente al descrito. Recibo una media de doscientos correos electrónicos diarios, accedo a twitter en numerosos no momentos (en no lugares, como diría Juan Cueto), especialmente en aeropuertos y desplazamientos en tren; Internet y la cultura del hipervínculo me permiten acceder a infinidad de fuentes antes solamente accesibles dedicando decenas de horas a la semana en bibliotecas, archivos y lecturas íntegras de volúmenes. Esta manera de trabajar ha modificado sustancialmente mi manera de pensar: leo más rápido, logro construir esquemas generales de situaciones diversas de una manera mucho más ágil y sencilla que años atrás. Las posibilidades de saltar de una fuente a otra debería ser una ventaja para el desarrollo del pensamiento complejo, sin embargo, esta situación me ha llevado, paradójicamente, a desplegar un pensamiento más superficial. El exceso de interferencias cuando salta un tweet, un correo electrónico o cuando tropiezo con un hipervínculo en mitad de un párrafo de algo que estoy leyendo y rompo el flujo de la lectura para hacer un click y saltar a un tema completamente distinto, todo esto lleva inevitablemente a desarrollar un pensamiento más superficial. A mí y a cualquiera.

Este fenómeno que describo no es una sensación exclusiva. Como siempre, personas con más avidez, criterio y persistencia que yo, ya han analizado el tema. En diciembre de 2010, José Manuel Blecua, el nuevo presidente de la Real Academia Española de la Lengua, afirmaba que “hoy se escribe más que nunca, pero la gente no comprende lo que lee”. Blecua es el mismo que en los años ochenta dotaba de hilo y contenido aquél programa llamado Hablando Claro, una clase magistral en directo antes una audiencia media de ocho millones de personas, cuando solamente había dos canales en España. No puedo estar más de acuerdo con esta afirmación del profesor. Seguramente este no comprender sea la variable más importante del auge del pensamiento superficial.

Además de la potencia y sencillez del planteamiento de Blecua, me quedo con el magnífico libro de Nicholas Carr: ¿Qué está haciendo Internet con nuestras mentes? Superficiales (Editorial Taurus). Carr ha descrito este fenómeno con una sencillez y amenidad exquisitas.



Yo mismo, por cerrar la reflexión iniciada al principio de este post, he logrado sumergirme en una línea de consumo informativo más reposado al haber desconectado del entorno Internet (salvo el correo imprescindible de trabajo) más de dos semanas. Esto me ha permitido disfrutar de la lectura reposada y profunda. Mi conclusión es que, en los tiempos que corren, no podemos vivir en una escalada de picoteo frugal de la información sin profundizar en nada. Tampoco podemos vivir aislados de este fenómeno y sumergirnos en legajos y libros privándonos de la mejor virtud de la sociedad red: la accesibilidad. Lo mejor de los dos mundos es una sinergia ganadora.Me abono a esta sinergia.

sábado, 8 de enero de 2011

Los muertos secretos

Fuente de la imagen: Gabi Beltran.


Llegué a las vacaciones de navidad colapsado por el trabajo y sin la perspectiva ni el tiempo suficiente para escribir. Por esto dejé pasar tres semanas en las que, entre las cuestiones personales, siempre prioritarias, me he dedicado a leer a Tony Judt, Algo va mal; David Monteagudo, Marcos Montes; Haruki Murakami, After Dark; Manuel Chaves Nogales, El Maestro Juan Martínez que estaba allí y numerosos artículos, tweets y picoteos varios. Es como si hubiese limpiado parte del disco duro.

Tan es así, que he decidido congelar las más de 100 páginas que llevaba escritas de un ensayo. Sin perspectiva ni tiempo no es posible escribir sin perder parte de la dignidad. En estas, andaba esta tarde en un hueco sin lluvia dando un paseo con el perro por el monte y tracé varias líneas para montar el primer post de 2011 para este blog. Pensaba en algo que leí hace tiempo que decía algo así como que estábamos asistiendo a décadas de aburguesamiento del proletariado y que, pasados treinta años, asistiríamos a una proletarización de la burguesía. Seguía pensando yo que tal vez en esto estaba la clave para entender el porqué de la parálisis social actual, que aparentemente no hay movimientos de contestación ni muestras de rabia. Es como si todos anduviesen avergonzados de una época de excesos y es el sentimiento de culpa el que provoca esa parálisis...La lluvia arreció y el perro y yo volvimos corriendo a casa. Ya secos y acomodados, empecé a hojear las páginas de El País Semanal y me topo en la página 10 con la columna de Javier Cercas titulada Los Muertos Secretos y descubro tres cosas: 1) que mi pensamiento de paseo perruno era citado por Cercas en su artículo y él se lo atribuye a Richard Rorty (gracias Javier, Unamuno decía que lo que se olvida se aprende y yo había olvidado quién era el padre de esa reflexión); 2) que ya no tendría que escribir una entrada ad hoc para este blog porque Javier Cercas ya ha escrito de lo que yo quería escribir y lo ha hecho mucho mejor de lo que yo lo haría y 3) que acabo de descubrir un cabo del que tirar para escribir otro libro que seguro congelaré cuando lleve 100 páginas.

Feliz año. Se antoja intenso.

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