domingo, 13 de febrero de 2011

Las revoluciones siguen haciéndose con gente en las calles

12.02.2011 · Fotografía seleccionada por Javier Bauluz en Periodismo Humano / Fotografía de Tara Todras-Whitehill /AP
La Foto. Un manifestante bajo la emoción al creer ayer que Mubarak había dimitido. Horas más tarde se ha producido la dimisión del presidente egipcio quien ha dejado el poder en manos del ejército, segun ha anunciado el vicepresidente Omar Suleiman, su posible sucesor. Ver más información en Periodismo Humano.


Cuando cae un dictador hay que celebrarlo, y en lo que llevamos de año ya han caído dos: Ben Ali en Túnez y el 'rais' Mubarak en Egipto. No voy a glosar motivos, causas y efectos de estas importantes movilizaciones sociales. Remito a Juan Goytisolo, cuyos análisis sobre el mundo árabe desde la observación, la experiencia y la sensibilidad del que se mueve bien en la sociología del norte de África son, diría, esenciales para entender lo que está pasando.


Me detengo en las claves de comunicación. Desde las poltronas de nuestros países más o menos acomodados, nos jactamos de afirmar en artículos, charlas de café y conversaciones de todo tipo, que la salida de Mubarak se la debemos a las redes sociales. Sin ir más lejos, esta semana asistí a una aseveración por parte de un consultor de los que pican alto diciendo que la inminente salida de Hosni Mubarak y la reciente de Ben Ali no hubiesen sido posible sin Twitter y Facebook. Hasta donde yo sé, las revoluciones y los gobiernos corruptos y dictatoriales vuelan por los aires cuando las calles se llenan de gente y cuando, lamentablemente, hay detenidos, heridos y muertos. Muchos o pocos, pero suele haberlos. Las redes sociales han contribuido a dinamizar el movimiento, pero sin la persistencia de la gente en la calle no hay dictador que se mueva ni revolución que se precie. Por eso no puedo dejar de asistir perplejo y un punto indignado a las boutades de consultores, analistas, algunos periodistas y gurús de medio pelo que no se les cae de la boca las bondades de la web social sin reparar en el valor de la gente.

Cuando en Irán la gente de la calle precipitó la salida del Sha y recibió a Jomeini como la esperanza verde, Occidente aplaudió el movimiento y los snobs de entonces afirmaban que los mass media, especialmente la TV, habían propiciado revolución iraní ¿les suena a algo? Lo único en común entre aquel movimiento y los actuales no es la TV y la radio de entonces ni las redes sociales de ahora: el nexo común es la gente. En cada etapa hay canales de comunicación masiva que condicionan, dinamizan o potencian los movimientos sociales, pero la verdadera piedra de toque que genera cambios políticos reales es la persistencia de la gente en la calle, el enfoque de su propuesta, la carga simbólica de sus participantes. En Túnez, el origen de las revueltas que llevaron a su dictador al exilio nace de la muerte del joven Mohamed Bouazizi, veinteañero y único miembro de su familia. Mohamed Bouazizi era el único generador de ingresos y se quemó en señal de protesta porque la policía le requisó su puesto ambulante. Ese requisamiento le hizo perder la única fuente de ingresos de su familia. La impotencia, el sopor, la pobreza y la desesperación de Bouazizi hizo cristaliza el hartazgo de una población saturada y llevada al límite. En el gesto y muerte de Mohamed Bouazizi, un símbolo, toma sentido un movimiento social. Frente a esto, Las redes sociales son meras comparsas necesarias, pero no son la clave del proceso.

"No soy un héroe, solo he usado mi teclado. Los héroes reales son los que han estado sobre el terreno. Yo me he pasado 12 días durmiendo mientras la gente estaba en la calle" esto es lo que ha declarado Wael Ghonim, el ejecutivo de Google que administraba el grupo de Facebook que inició las protestas de El Cairo y que ha pasado 12 días arrestado por los servicios de inteligencia egipcios. Una cosa sin la otra no es, pero lo determinante es la presión en la calle.

Las redes sociales son esenciales como detonantes e hilo conductor, como lo han sido la televisión y el efecto multiplicador que genera siempre la carga simbólica de sus imágenes. Estas, las imágenes, siguen siendo la clave para vertebrar y potenciar cualquier movimiento social: calles atestadas de gente, rostros de alegría, de sufrimiento o perplejidad, escenas de unión o de enfrentamiento. Las revoluciones hoy no se deciden en las redes sociales. Estas, las redes sociales, han permitido diseminar consignas que salvan el control de los centros de decisión política, pero los movimientos de personas concentradas en lugares amplios siguen siendo esa suerte de happening en los que arrancar tiros de cámara e instantáneas que recorren el mundo y generan espirales de opinión capaces de derrocar estados corruptos y largar a los dictadores al lugar que les corresponde: al muladar de la historia.

5 comentarios:

Jesús A. dijo...

Me alegra leer una crítica a las redes sociales y un punto de cordura ante su poder e influencia. Lo tienen y lo tendrán, sin duda, pero hace 15 años no teníamos ordenadores y había de casi todo de lo que hay hoy: presión social, opinión pública, opiniones, revoluciones, y gente... No estoy seguro de que los Social Media hayan inventado algo...

Otra reflexión, que tengo en la cabeza y encaja bastante bien en este blog. Quizá sea una sensación mía, pero los medios de comunicación, que ahora se vuelcan, apoyan y casi promueven la propuesta son los mismos de los que nunca oí una crítica a los gobiernos ahora derocados. De Egipto solo se informaba en los telediarios de las pirámides, los cruceros, la importancia del rais para EEUU y el papel pacificador de Mubarak. Jamás escuché que la población vivía oprimida o que la situación era tal.
¿ No tienen los medios alguna responsabilidad?, ¿De qué informan los medios?, ¿No podemos decir que han fallado? ¿Por qué sacan pecho como adalides de las libertades ahora si no las han defendido antes?
¿Cuantos países están en situaciones similares?, ¿Qué noticias nos llegan de ellos?, ¿Es eso información?
Demasiadas dudas que me han surgido ante el desmedido despliegue presenciado.

Nacho dijo...

Exacto. Tocas la parte más importante, la de la responsabilidad de los medios y su capacidad para ir a lo llacrimógeno y no a lo esencial y estructural.

Respecto a las redes sociales, creo, como tu, que su importancia sufre inflación....

Juan Murillo dijo...

...te deberían dar la columna de Moisés Naím, te has adelantado dos semanas en la misma reflexión.

Marcomplan dijo...

Ya lo he leído. Ya sabes, unos cardan la lana y otros se llevan la fama :) gracias

Juan Murillo Arias dijo...

Al leer la parodia de EMT me he acordado de esta entrada tan sensata tuya.

http://www.elmundotoday.com/2012/04/un-dictador-se-queda-a-dos-me-gusta-de-tener-que-respetar-los-derechos-humanos/

Un abrazo