domingo, 23 de septiembre de 2012

La política es necesaria -¡Adiós, imbécil!



Grieta en una roca de granito

Por el título de esta entrada, muchos me enviarían al infierno.

Podré ir al infierno, pero seguro que en el camino, antes de que se cerrasen las puertas del averno a mis espaldas, podría mantener con mi carcelero y verdugo una conversación similar a esta:

     A quién se le ocurre escribir en un blog minoritario una frase tan desafortunada y extemporánea: ¡La política es necesaria! ¡Con lo que piensa toda la gente de los políticos y de los bancos! ¡Si tenemos el país como está es por ellos y vas tú y los defiendes!

  Son malos tiempos para pedirle a la gente esfuerzos de reflexión. Bueno, miento, son momentos necesarios para ello, pero no hay mucha gente dispuesta a hacerlo. Yo, en mi blog, me limito a escribir del enorme impacto que tienen las percepciones y la comunicación en la manera de configurar la realidad en la que vivimos.

    ¡Ah, claro! Entonces lo que piensa la mayoría no es válido ¿no? Lo que dicen las encuestas de que la política y la banca son las dos actividades peor valoradas es mentira ¿No es eso? Y vas tú, con tu blog de mierda y saltas con la pértiga por encima de todo eso. Típico de tipos como tú. Mira la calle, las manifestaciones, todo eso.

   Mira, en el último paseíto voy a seguir pareciendo pedante. Verás: El lenguaje tiene tres funciones: la representativa, la expresiva y la conativa.. 

¡  Venga tío, no me jodas! Estás a 5 minutos de que te sepultemos y sigues con eso…

       …la representativa es la función meramente informativa, la que da cuenta de la realidad, la que describe los objetos. Con ella podemos – y hemos podido- describir las faltas y errores que han cometido, por ejemplo, los políticos. Suficientes para agrupar todas las pruebas de realidad que son necesarias par discriminar entre los que lo han hecho bien y los que lo han hecho mal.
       
   Todos son iguales. Está claro que ya a casi nadie le interesa la política. Es un foco de corrupción y los políticos han arruinado el país.

    Eso que dices es un generalismo y es un claro ejemplo de la función expresiva del lenguaje. Esta función expresiva es emotiva porque exterioriza sentimientos, deseos y frustraciones. Mi punto es este: la función expresiva del lenguaje domina el pensamiento general, vacía de contenido la realidad porque la reduce a lo mínimo, a la generalidad. No acepta el matiz, ni por tanto favorece el debate cívico. Alimenta el ‘todos son malos’ o ‘todos son buenos’ y este es el principal error de estos tiempos. Es cierto que la praxis política ha fallado, pero por mucho que queramos apartar a la política como un ser apestado, nos guste o no, no podemos obviarla. Cualquier solución que haya pasará por un tipo de organización que nos obligará a usar la política como elemento de amortiguación de nuestros impulsos más primarios. Por eso, mi único pero pasa por activar el sentido común, la razón y el esfuerzo para elevarnos sobre la mera función expresiva del lenguaje y dejemos a un lado las frases hechas en las que caben nuestros sentimientos, frases como yo paso de la política, todos los políticos son iguales, es una decisión política y preguntémonos qué parte de culpa tenemos todos en lo que sucede; pensemos que el mundo es complejo per se y que la política siempre nos ha ayudado a gestionar esa complejidad. Por eso, hoy más que nunca es necesario esfuerzo, inteligencia, pensamiento complejo y soluciones arriesgadas. No hay lugar para letanías emotivas que fluyen muy bien en el imaginario colectivo, pero que realmente no conducen a ninguna parte.
       
     ¡Vaya! Realmente eso que has dicho es llamativo.  

     No es más que la tercera función del lenguaje, la apelativa, la que aspira a influir por medio de las palabras en las actitudes, en la conducta y en los pensamientos del interlocutor, la que ha ejercido siempre el buen político, vaya.

    Muy bien, pero ya hemos llegado. Hasta luego, machote.

En ese momento, mi acompañante me empujaría al otro lado de la puerta, la cerraría con un sonoro portazo, echaría tres vueltas a la pesada cerradura y gritaría desde el otro lado: - ¡Adiós, imbécil! Vete con tus tonterías al infierno… La función del lenguaje ¡vaya chorrada!

3 comentarios:

ildefonso tebar dijo...

Como dirían por ahi, el "avangelio" mi querido teutido.

Precisamente ayer mantuve con mi "santa" una conversación al respecto.

Sigue publicando en tu blog minoritario que, algunos geeks (friki ya paso de moda) leemos

Abrazos

Pd: fuckin' corrector del iPhone con los acentos...

Marcomplan dijo...

Thanks, BoB, my dear. I'll do.

Anónimo dijo...

pathetic