martes, 14 de julio de 2009

Juan Muñoz




Hace dos años en la Tate de Londres, el año pasado en el Guggenhein en Bilbao, hasta el 31 de agosto en el Museo Reina Sofía de Madrid. La retrospectiva de Juan Muñoz es soberbia. Este post no va de crítica de arte, pero sí de percepciones, como casi todo lo que aquí escribo.
Pasear entre las esculturas de la exposición es un vaivén de sensaciones. El visitante pasa de palpar la soledad y la incomunicación de sus personajes solitarios en salas diáfanas, en actitud de total abstracción (El Apuntador), a la tensión comunicativa de las esculturas de base redondeada de la terraza del claustro (Escena de Conversación) o a la desgarrada tensión de Figura Colgada. En cualquier caso, lo composición que me parece sublime es Muchas Veces. Una composición de casi cien figuras realizadas en poliéster y resina. Todas las figuras tienen la misma cara. Lo que cambia son las posturas de los personajes. El visitante pasea entre los corrillos que forman o se acerca a centímetros de alguna figura solitaria. Nunca cien rostros idénticos fueron tan diferentes. Nunca un conjunto de esculturas tan sobrio y simple fue tan bello y equilibrado. Todas las figuras están a un gesto de tener vida. Deambulando entre los personajes, el visitante tiene la sensación de que alguno de ellos va a arrancarse a hablar. Lo más curioso de todo es que todas las personas que andaban de un lado a otro de la sala tenían (teníamos), de manera inconsciente, el mismo rictus de media sonrisa, de buen rollo, como si los invisibles fuéramos nosotros y asistiésemos de oyentes ocasionales a las conversaciones livianas y afables que mantenían las esculturas entre sí.

El mismo rostro repetido cien veces transmite cosas diferentes. Ese es el gran mérito de esta composición. De una sala a otra de la exposición, Juan Muñoz repasa todos los estados de la comunicación interpersonal: la comunicación fluida y sencilla, la introspección, la comunicación tensa, la incomunicación, la tartamudez, el autismo, la locura o la ira. es un compendio estupendo de comunicación no verbal cargada de fuerza y talento. Imprescindible.

miércoles, 8 de julio de 2009

Software para la libertad de expresión

Luis Fernando Ruiz me pasa información sobre un software interesante. Se trata de Psiphon, un programa elaborado en la Universidad de Toronto que convierte nuestro ordenador personal en un servidor. Bien. Hasta aquí nada nuevo en la era de los discos compartidos y las descargas. Lo verdaderamente relevante de Psiphon es su utilidad para aquellos usuarios de países en los que existe censura de prensa y se practica el intento de censura en Internet.

Myanmar, Cuba, Irán, China, Corea del Norte...son muchos los países en los que la libertad de información está ahogada, países en los que se pone cerco a las redes sociales y en los que, como el caso de China, muchas de las plataformas sobre las que trabajamos habitualmente (Google, Microsoft, etc.), miran hacia otro lado y renuncian a algunas de sus esencias para entrar en el mercado. Por esto y porque merece la pena que los que no pueden hablar lo hagan, es recomendable instalar este software. Los usuarios de esos países podrán conectarse y navegar libremente. Según BrandLife, en las revueltas de Irán de junio de 2009, más de 18.000 usuarios han navegado con cierta libertad gracias a Psiphon. Merece la pena apoyar y aplaudir este software en pro de los derechos humanos.

viernes, 3 de julio de 2009

La visión de Elihu Katz

Katz es un sociólogo de la comunicación. Nació en Estados Unidos en 1926 y estudió en la Universidad de Columbia. En ella obtuvo el título de doctor. A los 29 años publicó su primer libro, como coautor con Paul Lazarsfeld, Personal influence: The part played by people in the flow of mass communications, en el que analizaban las relaciones entre la comunicación de masas y la comunicación interpersonal. Sus teorías sobre los líderes de opinión han sido algunas de las más usadas y aplicadas hasta finales de los noventa.

Elihu Katz se ha movido siempre dentro de la corriente difusionista y gran parte de su trabajo posterior lo ha dedicado a la difusión de innovaciones en el ámbito médico de Estados Unidos. Uno de sus principales inspiradores fue el sociólogo francés Gabriel Tarde, padre de las leyes de la imitación. A partir de los escritos de Tarde, Katz estudió el espacio público como ámbito de interacción entre medios, individuos y sociedad. Otra de las grandes áreas de trabajo de Katz fue analizar los procesos de formación de la opinión y la acción que esta genera. Es uno de los teóricos que estudió con más profusión el fenómeno de los usos y gratificaciones de la comunicación de masas. Es difícil sintetizar en pocas líneas la enorme capacidad de trabajo de Katz. Su impronta la dejó también en la BBC, donde trabajó como asesor al hilo de sus formulaciones acertadas en las que atribuía a las televisiones públicas o nacionales un papel integrador de la sociedad. Tal vez la BBC ha sido el medio de comunicación de masas que más y mejor ha encarnado ese papel desde la II Guerra Mundial hasta nuestros días.

En el año 1989 Elihu Katz visitó España. Fue el año anterior a que en España empezasen a emitir en pruebas las cadenas de televisión privadas. No ha pasado tanto tiempo, pero en esa época, en todo el país seguía alimentándose el imaginario común debido a las emisiones a través de un solo canal de televisión. Sin embargo, Katz ya hablaba con gran precisión de la segmentación social que producía la televisión comercial, la televisión por cable y las temáticas, ya muy evolucionadas en USA. Lo importante de su aseveración no era tanto asistir a lo que hoy nos parece evidente, sino la anulación de sus teorías sobre los dos pasos de la comunicación y la de los líderes de opinión. Hasta la segmentación de las audiencias, la figura del líder de opinión era tremendamente importante. Sin embargo la segmentación comenzó a anular al líder de opinión y ganó en importancia la conversación, pero no la conversación como antaño, sino la digital, la que ha traído la penúltima revolución segmentadora: Internet y las redes sociales.

En el año 1996, en una entrevista que Katz concedió a la revista argentina sobre comunicación, Aquiles, un pletórico septuagenario Katz afirmaba haber superado la mayoría de sus investigaciones y conclusiones y estar inmerso en la investigación de las conversaciones y dedicado en cuerpo y alma a ellas, a su naturaleza, a cómo se construyen, a como influyen los mass media en ellas y cómo estas influyen en las personas. Apasionante filón investigador. Hoy estamos asistiendo a un cambio absoluto en los hábitos de comunicación, transmisión de la información e impacto social que esto produce.