domingo, 20 de enero de 2013

El viaje a ninguna parte del 15-M y de sus criaturas

Fotografía: Nacho Jiménez / Lisboa 2010



En entradas anteriores me he ocupado de los movimientos 15-M, #spanishrevolution y por añadidura, de los subproductos que han surgido después especialmente en España, como la PAH, etc.

¿Quién no suscribe que tenemos que vivir en un mundo mejor? ¿Quién se opone a que eliminemos la corrupción? ¿Quién es tan incauto que no desee que el sistema democrático funcione bien y sea realmente representativo? La gran virtud de los movimientos surgidos hace algo más de dos año es que, debido a la corriente de malestar que cruzaba conciencias y corazones de millones de personas, pequeños movimientos libertarios, que vivían en la oscuridad de corralas, pequeñas asociaciones y centros ocupados en barrios como Lavapiés en Madrid o Poble Nou en Barcelona, recibieron la atención de los medios.

¿Por qué no mostrar simpatía por esos grupos que parecían aglutinar capacidades para concentrar las oleadas de malestar? Tuvieron que pasar varias semanas para que la oleada de simpatía se tornase en escepticismo al descubrir que lo que había, eran grupúsculos marginales, con prácticas peculiares que resultaban novedosas para el público masivo. Sin embargo, este movimiento hasta ahora marginal, ha ganado dos cosas: atención mediática y organización en redes sociales. Esta doble circunstancia les ha otorgado cierta garantía de supervivencia.

En el caso de la atención mediática, han tenido, además la oportunidad de convertirse en contenido informativo justo en el momento en el que la industria de los medios está sufriendo su mayor caída y transformación. La precariedad en algunos casos y la incertidumbre en la que viven muchos profesionales de la información, ha permitido que muchos de estos compren todos los juguetes estropeados de los movimientos surgidos del 15-M. Da igual si lo que reivindican o lo que atacan es cierto o no. El oponente es el poderoso y la cobertura informativa debe reflejar esa asimetría. Los movimientos surgidos del 15-M han aprendido que su supervivencia depende de mantener una importante cuota del espacio de la opinión pública y han encontrado en la caída del rigor informativo y en la incertidumbre en la que vive una gran parte de los periodistas la coartada perfecta para lograrlo.

En el caso de las redes sociales encontramos su segundo motor. Estar, sobreactuar y repetir. Aplicando esta receta y conectándola con el entorno de los media, estos movimientos tienen latido. En alguna ocasión he escrito sobre la falta de criterio y el exceso de opinión que nos invade. La múltiple oferta de canales para expresar opiniones, ha sepultado definitivamente cualquier atisbo de criterio. Plataformas como la PAH, por ejemplo, se han apalancado en el torbellino de la opinión para subrayar lo emocional. Además, lo han hecho asociándose a los casos más defenestrados y penosos de la sociedad para que lo lacrimógeno haga de altavoz de sus consignas, sin importarles si la vida de sus compañeros de viaje instrumentales y coyunturales tiene otra salida que no sea la que habita en el imaginario de estos grupúsculos.

Bajo mi punto de vista, estos movimientos volverán a la oscuridad de donde vienen o como mucho, permanecerán como subcorrientes culturales. Son movimientos cíclicos, que surgen y desaparecen de manera inversamente proporcional al grado de bienestar social y del auge o destrucción de la clase media.

Cierro con una encarecida recomendación de lectura: La Revolución Divertida, de Ramón González Férriz. Editado por Debate. Especialmente el capítulo dedicado precisamente al 15-M.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

No estoy de acuerdo. Para mí al menos sueñan y protestan y no se aburguesan. y no lamen el culo a los políticos.

Marcomplan dijo...

Hola Anónimo
Gracias por tu comentario. Siempre son bienvenidos y respetados. Fíjate que el texto no cuestiona el objetivo, pero sí la forma.
Mira, las gallinas tienen alas (el sueño de volar), pero no vuelan; las agitan (protestan), pero solamente hacen ruido improductivo y se mueven (no se aburguesan), pero nunca se alejan mucho del corral. Nunca serán capaces ni de volar alto, ni de avanzar mucho ni de ser relevantes. Estos grupos son iguales.

No lamer el culo a los políticos ya no tiene mucho mérito. Es una práctica cada vez más extendida,mpor fortuna. Para rechazar el rol del político malo no hace falta agitar las manos y pintar pancartas, basta con hacer política ya que esta, la política, probablemente sea una de las actividades humanas más necesarias y vitales para cualquier sociedad. Que el político en general sea malo no quiere decir que la política no sea necesaria.

Juan Murillo Arias dijo...

Hola Nacho; lo hemos hablado a menudo con un whisky delante: el 15M ha servido para hacer subir puestos en el listado de preocupaciones de la gente a asuntos que antes no estaban en el debate, y ya solo por eso ha valido la pena. Evidentemente la coyuntura ha ayudado, sin esta crisis todos seguiríamos tolerando en silencio una serie de problemas que lastran a nuestra sociedad, así que, con todo lo dolorosa que está siendo, quizá en 2030 recordemos estos tiempos como el arranque de una segunda transición. Un abrazo.

Marcomplan dijo...

¡Esos Whisky!
Me parece más impactante, relevante, importante e influyente el enfoque que dejó Tony Judt en 'Algo va mal' desde su cama y atrapado en su ELA, que el rastro del 15M. Insisto, la forma es la política, no el pancartismo; pero entiendo lo que dices.
Abrazo, Juan!

Anónimo dijo...

Pues mira, para mí la política NO ES NECESARIA. Dime,entonces: ¿Qué más pueden hacer los ciudadanos?. Si hagan lo que hgan no se les hace ni caso. ¿Cual es la solución?. Habrá que moverse y que vean, no? Lo mejor es votar en blanco y punto. A mí me gusta la gente honesta que no le corrompe el poder, políticos que sepan gobernar, aunque claro, no van a contentar a todos nunca...pero no se, es que son muy malos!!!.No es mejor alguien que sea honrado, que no hable tanto, que trabaje y que reconozca sus errores? joder, es que parece según ellos que lo hacen todo bien.

Anónimo dijo...

http://www.20minutos.es/noticia/1810933/0/15-m/elecciones/apoyo-ciudadano/

Anónimo dijo...

Estos personajes pseudoanarquistas se han adobado en el sectarismo de la educacion española, muy poco critico con el marxismo y anarquismo, mitificando la II República.

Por lo menos Durruti y sus acólitos creian mas o menos en sus ideologias, estos son unos ninis aburguesados. Los primeros parecen unos santos varones comparados con estos.

Anónimo dijo...

claro, claro, lleváis razón.

Anónimo dijo...

supongo que esto será una opinión, no querrás sentar cátedra, no? es que te veo muy enteradillo.