viernes, 26 de febrero de 2010

José Blanco

Fuente imagen: Alicante Confidencial.
José Blanco sigue moviéndose por el ángulo ciego de la política y así, mientras todos prestan atención a lo previsible, él se mueve con soltura, gana terreno y va por delante. Marca el guión, neutraliza la crítica y sus medidas salen indemnes de los ataques de la oposición y del aparato mediático. Hasta ahora sus movimientos políticos se decodifican como tácticos, pero denotan calado estratégico. Blanco está demostrando ser listo, estar bien asesorado o ambas cosas a la vez. 

La evolución de Blanco en política es similar a la de las empresas que entran en nuevos mercados con propuestas de valor low cost o simplemente básicas y que son subestimadas por las empresas que están asentadas y lideran los mercados. Estas últimas miran a las primeras con displicencia, sabiéndose valedores de un estatus que no se ve amenazado. Así, sin entender ni cómo ni por qué, esas empresas pequeñas, baratas y básicas ganan terreno y terminan liderando un mercado o una categoría de producto. Es la radiografía del eterno bucle decreciente en el que entran los que nunca cambian frente a la espiral creciente de los que saben moverse por los ángulos ciegos y, (siendo conscientes o no) dejan perplejos y paralizados durante un tiempo a aquellos con los que compiten

Si hacemos un breve repaso de la evolución política de José Blanco desde 2000, su periplo está plagado de batallas ganadas:

Coautor intelectual de la victoria de Zapatero contra todo pronóstico en julio de 2000 ante José Bono. Por 9 votos, una generación nueva toma el poder en el PSOE.

Impulsor de la campaña electoral más innovadora desde que hay democracia en España. Supo rodearse de socios adecuados para acuñar la primera marca de un político, ZP, y ganar unas elecciones a un gobierno que tenía mayoría absoluta.

Lograr la cohesión en el PSOE mientras era secretario general (desde 2000 hasta 2009). Sin duda el período de menos fisuras del partido desde que existe.

Accede al Ministerio de Fomento y en menos de 6 meses arranca las loas de Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid y principal azote del gobierno; desbloquea algunas de las obras más controvertidas como las de la estación de Sol en Madrid, motivo de conflictos irresolubles entre Aguirre y la antecesora de Blanco en el Ministerio, Magdalena Álvarez; pone en jaque a un colectivo dominante y minoritario, los controladores aéreos, sin que haya una sola crítica contra él ni en los medios de comunicación ni en la oposición y hace pocos días, es el primer ministro que anuncia una reducción de altos cargos en su departamento.

Técnicamente me parece el mejor ministro del gobierno de Zapatero. Sin sesgos partidistas ni ideológicos, me consta que es una opinión compartida por muchos votantes de otros partidos.

¿Acciones medidas o inteligencia política? Demasiadas coincidencias para que no sea verdad.

2 comentarios:

F. Valbuena dijo...

Estoy de acuerdo con tu diagnóstico. El cambio de percepción que sobre José Blanco hemos tenido muchos es uno de los hechos más llamativos de los últimos años.
En Comunicación Política, esto significa que Blanco ha pasado de dominar en él la faceta de hombre de partido a prevalecer la de estadista. Y además, sin complejos.

Juan de Dios Orozco dijo...

Excelente análisis Nacho. Sin duda, J. Blanco ha pasado de la táctica a la estrategia con una pericia fuera de lo común.

Estoy de acuerdo, también, con F. Valbuena en que la percepción de su imagen ha cambiado a la de estadista sin complejos. El cambio sorprende, además, por el poco tiempo transcurrido en conseguirlo (10 meses desde su nombramiento como Ministro).