domingo, 18 de abril de 2010

Las dos Españas a punto de aflorar de nuevo


Manos Limpias es la careta nominal que cubre un residuo dañino para la sociedad: Falange. Una atomización de grupúsculos minoritarios cuya única aportación a la sociedad española ha sido la involución y la reinvindicación del franquismo, de su herencia llena de sangre, represión, orden y estética cutre. Lo bueno de la democracia es que estos herederos de los pistoleros del 36 puedan llamarse Manos Limpias, nada más y nada menos y que, tras más de 30 años de arrastrarse cada 20 N con sus banderas preconstitucionales y empapelar fachadas de oficinas bancarias en Madrid, de repente logran azuzar y despertar las dos Españas saltando a los medios y sentando en un banquillo a un juez que, extralimitado en sus funciones, debería haber sido apercibido por el tribunal competente y ya está. De esta manera no nos veríamos privados de un juez valiente e hiperactivo al que debemos que hoy sigan entre rejas cientos de narcos y terroristas.

Me consta que meses atrás Garzón sabía del tsunami que se le avecinaba y tanteo a expertos en comunicación para ver si era factible o no amortiguar el golpe de imagen. Lo cierto es que a fecha de hoy, desconozco si ha hecho algo al respecto, pero el asunto ha trascendido a su imagen y a sus posibilidades de diseñar una estrategia al menos defensiva en lo que a comunicación se refiere. Demasiado tiene con su defensa jurídica. La ola de movilizaciones y facciones ha reeditado una versión cuasivirtual de las dos visiones que siguen vivas en nuestra intrahistoria. Los símbolos han salido a la calle y la guerra de los gestos, las consignas ideológicas y la falta de foco ganan en protagonismo. En la red hay un pulso acelerado, pero sin duda, los medios de comunicación tradicionales y sus directores deben gestionar esta historia con responsabilidad y coherencia. Una supuesta extralimitación de las funciones de un juez no puede (no debemos permitir) servir de coartada para que estos grupos se vengan arriba. Esto no sería admisible en otros países.

2 comentarios:

p.glass dijo...

Muy cierto. La cita machadiana cobra mayor vigencia que nunca. Y el duelo a garrotazos de Goya la representa de modo inmejorable. Por cierto, ¿para cuándo una semblanza de Zapatero, ilustrada con el perro semihundido?

Marcomplan dijo...

Todo llegará... La clase política en general nos está confirmando que la economía (y todas sus magnitudes, incluida la generación de empleo) es un mundo que dejó de controlar hace tiempo. Esto condiciona su actividad y engorda su pequeñez (la de los políticos).