sábado, 6 de noviembre de 2010

Tres casos para plantear una nueva estrategia de comunicación





Hay dos instituciones y un movimiento que hoy deberían revisar a fondo qué puede hacer por ellos la comunicación en un mundo muy distinto al que siempre han debido su estabilidad. Se trata de la Iglesia, los sindicatos y el mundo de los toros.

Son tres entornos muy distintos, pero los tres, de manera simétrica, están sumidos en una creciente crisis de percepción social que amenaza seriamente su rol de referente moral y social (la Iglesia y los sindicatos) y lúdico e icónico (los toros).

Escribiré tres entradas consecutivas dedicadas a cada uno de los tres casos, pero antes quisiera dejar tres hipótesis de trabajo:

1. Iglesia ¿Cómo puede una institución milenaria que echó raíces en los entornos de poder, pegada a los gobernantes y usando el cóctel divinidad, mito y miedo como palanca de control, insisto, cómo puede no tambalearse en la era de la sociedad red y del relativismo?

2.Sindicatos ¿Qué deben hacer los sindicatos para sacudirse una imagen de parásitos, de organismos que cada vez representan menos al trabajador actual después de haber aportado tanto al desarrollo laboral digno del mundo occidental?

3. Toros ¿Los esquemas tradicionales del mundo del toro podrán superar el siguiente lustro sin convertirse en un anacronismo residual?

Los tres casos cuentan con bases sociales amplísimas, millonarias en el caso de la iglesia, pero los tres tienen en común estar en una espiral de percepción crítica y, cuando esto ocurre, si no se redefinen planteamientos y se activan nuevas estrategias de conexión con el entorno, suelen acabar en crisis, disolución o residuo.

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