domingo, 22 de noviembre de 2009

Lo mejor de los dos mundos

Hoy me ha sorprendido el artículo escrito por Juan Goytisolo y publicado por El País con el título Especialistas en Todo. Y digo que me ha sorprendido porque este escritor, puro, recio, culto hasta la extenuación y rijoso frente a los convencionalismos que habitualmente nos rodean, se muestra tal como es en un diálogo con Pat, blogero de éxito.

Cierto es que Goytisolo manifiesta sus limitaciones para documentarse por no trabajar con Internet ni con la tecnología, pero lo más interesante de su posición es su extrema honestidad cuando afirma que él solo escribe de lo poco que sabe y no escribe de lo mucho que no sabe. Con esta sola afirmación, el escritor aflora todos los males y las imprecisiones que nos trae Internet a pesar de sus incuestionables virtudes: Internet ha hecho que todos seamos especialistas en todo. Esto, bajo mi punto de vista, es grave para el conocer (que no el saber), pues cualquiera teclea en buscadores varios términos y tan a mano está la fuente buena como la fuente mala. De este modo, cualquiera escribe (o escribimos) sobre lo que sea; cualquiera cree saber de medicina, de historia, de literatura, de cine o de finanzas. Goytisolo, con absoluta elegancia, deja marchar a su interlocutor blogero convencido de que su acceso rápido a aquello que está en la red y la rapidez con la que puede escribir de lo que quiera, le da ventaja sobre él, escritor de boli Bic y remiendos y tachones.

El caso es que los pocos que aún practican la honestidad del conocer poco y de ello hablar y escribir, me parece más admirable que la urgencia y la rapidez que hoy nos traen herramientas com esta desde la que escribo. En mi caso, aunque esto es irrelevante, practico casi más la escritura a mano en pequeñas e incómodas agendas que en formato digital. Es verdad, es incómodo, te hace trabajar el triple cuando quieres publicar algo en otros soportes, pero de todo lo malo que escribo, lo menos malo está en esos papeles. Me quedo con lo mejor de los dos mundos y, especialmente, cada vez me fío menos de lo que encuentro en la red...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Acabo de leer el artículo de Goytisolo. Creo que la diferencia entre Pat “el blogero” y Goytisolo “EL ESCRITOR” está en lo efímeros que serán los apuntes de aquel y lo que perdurarán los meditados escritos de este. ¡Cuanta elegancia, naturalidad y sabiduría hay en el artículo!.

Tú, como siempre, vas al fondo. Ya sabes, lo mío son las formas.

Estupendo post.
Juan O.

Marcomplan dijo...

Las formas de las que hablas, Juan, tienen mucho fondo. Gracias y un abrazo.