viernes, 22 de mayo de 2009

El rumor como estrategia. El caso de Florentino Pérez

El caso de Florentino Pérez y la presidencia del Real Madrid es un microcosmos que ilustra bien como las percepciones originan movimientos y desencadenan éxitos y fracasos. La primera variable a tener en cuenta. El poder del rumor. Allport y Postman decían en su obra Psicología del rumor que la intensidad de èste era igual al interés del tema en cuestión multiplicado por la falta de información oficial. El caso es claro, desatado el rumor, este solamente perderá fuerza con la contra: la información oficial. La supuesta candidatura de Pérez a la presidencia del Real Madrid se disemina como rumor, es morbosa y se alimenta y crece al calor de la falta de información oficial. Ni sí ni no ni todo lo contrario. Una vez más, la estrategia (consciente o inconsciente) reside en la inflación de las percepciones. Una vez más, la comnicación es la estrategia.
La segunda variable: los ingredientes. El primero es el fútbol, tal vez el mundo más irracional y emocional de todos los ocios de la posmodernidad; el siguiente es el dinero. Se manejan y se habla de cantidades tremendas al amparo del ángulo ciego legal en el que se mueven las Sociedades Anónimas Deportivas; el tercer ingrediente es la fama. Los jugadores de fútbol son objeto de debate y especulación. Sus idas o venidas terminan forjando ilusiones y desencantos entre los miles de aficionados y llena las conversaciones del día a día; El cuarto ingrediente es el poder, el que fascina a las masas y que encarna el personaje (Florentino Pérez) cuyo éxito en los negocios cristaliza en una suerte de tótem que es el palco del Bernabéu, a la sazón epicentro de atención de ricos y pobres, listos y tontos. El cóctel es perfecto. La batalla de las percepciones está librada y ganada.

A todo esto debemos añadir los deméritos de los candidatos competidores, picados y amedrentados por el poder del rumor, que infla percepciones y gana batallas. Todo encaja. Es absolutamente increíble que la candidatura del segundo en la liza, Juan Onieva, haga un performance con discursos plagados de ripios y metáforas malas, que acompañe la puesta en escena con fotos sacadas de Google, que una de esas fotos muestre a John F.Kennedy con una mano de seis dedos fruto de un mal retoque de photoshop… Grave es que nadie se percate de ello y que luego te retraten en el diario Marca, el que hasta la fecha más lectores tiene en España, pero peor es si alguien pensó que la ocurrencia arrancaría titulares. Si fue así, el objetivo lo cumplió. El quid de la cuestión está en que la notoriedad no siempre es pertinente y hay que saber dosificarla. Es un basic en el mundo de la comunicación. En cualquier caso, el rumor siempre conduce al error. Todo apunta a que en el corto plazo la estrategia (sea esta consciente o incosncientemente planteada) ha funcionado. Seguiremos atentos a la evolución de este microcosmos para aprender lecciones, analizar situaciones y sacar conclusiones.

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